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El Padre Job Ndong Moro destruye la Iglesia de Mikaosi construido meses antes por el Padre Vito Ondo Motogo

Por: OMO

Hay situaciones en la vida en las que uno cuestiona si hay que seguir trabajando para el bien de todos, o hay que seguir el camino de la discrepancia, rivalidad, de competir del egoísmo e indiferencia, en resumen de la maldad; pero las situaciones concretas particulares, irracional e insólitas y llenas de malicia; no nos deberían tapar el verdadero sentido de la vida que es hacer el BIEN. Grandes personalidades del mundo han vivido ese dilema y esas tentaciones de seguir el camino del odio y del doblez o seguir soportando el yugo de la envidia de la rivalidad y del rencor para llevar adelante proyectos que benefician a toda la comunidad.

Vito Ondo Motogo, ha vivido y sigue viviendo ese dilema y seguirá preguntando qué habría hecho mal al construir una Iglesia de fieles en su pueblo natal Mikaosi. Desde luego que respuesta tan fácil no encontrará porque cuando la maldad reina, no es muy fácil desvincularla del bien ni encontrar respuestas satisfactorias, en ocasiones, el mal atrapa aparentemente el bien, sobre todo, en éste mundo de los humanos, y en este país llamado Guinea Ecuatorial, donde las técnicas brujeriles son los tejemanejes para oprimir y envidiar a los otros.

Los que no han conocido la historia, os lo voy a contar: Vito Ondo Motogo es sacerdote diocesano de la diócesis de Canarias, actualmente párroco de la montaña de Gáldar (Las Palmas). Lleva ordenado sacerdote hace escasos cinco años. Vito nació, vivió y creció en Mikaosi (Evinayong) antes de trasladar a España para seguir su vocación sacerdotal. Algunos le conocemos porque fue compañero del seminario en Bata, se fue a España para engarzar y arraigar su vocación sacerdotal en la diócesis de Las Palmas. Después de una larga formación fue ordenado sacerdote en Las Palmas. Como regalo a su pueblo de tanto bien y gracia recibido, pidió a sus superiores realizar una obra benéfica en su pueblo, algo que pueda suponer una respuesta de gratitud de esos apoyos y oraciones anónimas que fortalecieron su vocación y que siguen ayudándole a ejercer su ministerio sacerdotal; por tanto decidió construir una iglesia en su pueblo natal. Insisto, como un agradecimiento al terruño que le vio nacer, y no por competir con nadie, porque entre otras cosas, Vito no es sacerdote de la diócesis de Bata; por tanto cualquier bien de este tipo, pertenece a la diócesis de Bata lo cuál es de agradecer.

Vito, mucho antes de empezar la obra, hizo las oportunas consultas al párroco de San José quién en su competencia lo comunicó a su Obispo diocesano. Se supone que estas consultas y la posterior aceptación, debieron o constan en los archivos de la Parroquia de San José, porque Mikaosi pertenece a la parroquia de San José. Cosas de la vida, y nadie sabe si para bien o para mal, cambiaron los párrocos, llegó el P. Job Ndong Moro, natural de Dumasi Okas (Evinayong), compañero de Vito en el seminario y algo más –cosa que me resisto a divulgar porque no viene al caso, su pueblo y el pueblo de Vito distan unos 12 Km. Hasta aquí las cosas se entienden, y resultan bastante inteligibles.

El proyecto, con el apoyo incondicional de los fieles cristianos, vio luz el verano del 2008, después de tres años de intenso trabajo, con celo y sacrificio: dinero, tiempo, viajes España/Guinea, entusiasmo; sudaron gota gorda para luego disfrutar con mucha ilusión de una nueva iglesia. Durante las obras de construcción, curiosidades de la vida, no apareció Job Ndong, ni para apoyar ni ratificar ni para objetar, cosa bastante curiosa si tenemos en cuenta que la iglesia en construcción esta bajo su jurisdicción cómo Párroco de san José, según los cánones de la iglesia católica en su versión diocesana y que la obra la realiza un compañero suyo y amigo de vocación. Las esporádicas veces que pasó por allí fueron un mero disimulo para luego medirle el pulso a su hermano de profesión, hacerle el juego sucio con un ingrato resentimiento que nadie puede entender.

Una vez acabada la iglesia, dos meses después, Job Ndong Moro y el actual párroco Ignacio, el primero en calidad de Párroco, procede a la destrucción de la iglesia, sin previa consulta a nadie y sin mayores explicaciones y con un lenguaje sutil y ambiguo para intentar explicar lo inexplicable. Según él, la altura de las paredes de la iglesia eran muy bajas; por lo que era necesario elevarlos; explicación bastante sórdida, si tenemos en cuenta que la altura de los muros era proporcional a las dimensiones de la iglesia (consultas de los peritos de construcción). Las razones son obvias y las inquietudes salen a la palestra: ¿Cómo en menos de tres meses, Job Ndong ha observado que las alturas de las paredes de la iglesia eran bajos? ¿Por qué durante la obra Job no había podido decir a Vito y a sus colaboradores que las paredes de la iglesia necesitaban elevarse? ¿Por qué no habla con Vito acerca de su objeción? ¿Por qué no acepta hablar con Vito después de que haya consumado su plan de destruir la iglesia? Son muchas inquietudes y preguntas sin respuestas. Piensa mal y acertarás, dice el refrán. Aquí hay un gallo encerrado.

La radio macuto que informa de las verdadera de Guinea, insiste en que el cura Job Ndong está jugando muy sucio. Las pesquisas no policiales, sino de la siempre radio macuto que informa más verdades que mentiras, asegura que el sacerdote Job Ndong Moro recibió dinero de alguien influyente del gobierno para restaurar las capillas/Iglesias de su arciprestazgo, nadie sabe si era sólo la iglesia de Mikaosi, cosa que nos aumentan las dudas, porque si fuera así, cabe preguntarse el por qué mikaosi, si en su jurisdicción hay un centenar de iglesia que necesitan más arreglo que la capilla. •
de Mikaosi. No queremos ser mal pensados, pero las evidencias nos obligan a realizar preguntas capciosas como; ¿El por qué Job Ndong se empeñó en destruir una iglesia ya construida habiendo otras opciones sociales para ayudar a la población de mikaosi si esa fuera el deseo de sus bienhechores? Existen varias opciones de ayuda; construir un centro de salud, una escuela, casa sacerdotal etc.

Estas y otras preguntas sin respuestas nos hacen adherirnos a la hipótesis o la teoría de la conspiración, por el cuál Job Ndong recibió dinero del gobierno y con ese dinero hizo unos apaños de la iglesia construida por Vito Ondo, para justificar éste dinero.

Resulta que actuando así y viviendo en un país corrupto como Guinea esto se explica de esta manera. Pero la jugada no le va a salir tan barato y el Padre Job Ndong tendrá que explicar en cualquier medio su actuación de destruir la iglesia de Mikaosi construido por Vito y los fieles y qué le motivó realizar tal acción poco cristiana. Si no es así; Job Ndong se enfrenta a un descrédito personal e institucional. Porque el Obispo de Bata, debería pedir perdón a Vito, a los fieles de Mikaosi y sobre todo a los bienhechores de la obra. Vito tiene todas las de las leyes de llevar al padre Job Ndong Moro a los tribunales y exigirle responsabilidad de sus acciones.

Mientras ofrecemos espacio de réplica para el P Job Ndong, a fin de que presente y justifique su inocencia y el juego sucio sobre el caso.


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