 |

  |
Por: Patricio Meñe Micha Abeme
Por esta Ley de las leyes de Guinea Ecuatorial estamos sujetos y protegidos todos los residentes en esta patria sin distinción, como se contempla en casi todo su contenido. Pero la realidad dolorosa del vivir cotidiano contraría esos derechos en varios aspectos que pueden interpretarse de mil y una maneras.
En este artículo me dirijo concretamente al caso de los que aquí llamamos “LOCOS”. Escribo la palabra con letra mayúscula debido al tono despectivo con que son tratados aquellos que se considera locos por su vida anormal: deambulan por todos los rincones de las ciudades, están desaseados, mal vestidos, comen en los basureros, se acuestan ahí donde los encuentra la noche o les venza el sueño, no tienen residencia fija y se comportan de manera rara hablando solos o desnudándose sin vergüenza en cualquier lugar, etc. Entre comillas, porque nadie que no sea loco jamás piensa en que puede tocarle ese mal algún día de su vida, es decir, que la locura es algo así como un castigo.
Esa gente es antes y después de todo: nuestros hermanos, padres, amigos, compañeros bien conocidos y a otros no los conocemos a penas; pero son nuestros semejantes que tal vez debemos algún favor o algún recuerdo de cuando estuvieron “normales” como nosotros. Pues es muy difícil, por no decir imposible encontrar algún loco o loca nacido/a del vientre de su madre; todos nacieron bien y crecieron entre nosotros como todos, mas “se hicieron” locos por motivos diversos no siempre bien identificados hasta ahora. Al nacer ellos, no supieron ni nadie supo adivinar que serían locos el día venidero. Lo mismo nos pasa a nosotros, que tampoco sabemos con certeza nuestro final…
Lo que les pasa a los locos es conocido con muchos nombres: demencia, inconsciencia, locura, pérdida de memoria, pérdida de razón, y más; cuyas causas, repito que no siempre se conocen de verdad. Sí que es cierto que en nuestra sociedad guineo ecuatoriana esos seres parecidos a nosotros son ¡MUY MAL TRATADOS! Están ignorados, olvidados, discriminados del modo más lamentable. No hay duda de los esfuerzos familiares en muchos casos, para que puedan sanarse, hasta el cansancio. Pero se supone que las disposiciones legales vigentes aquí reservan algún derecho a esa gente. Que también los muchos organismos no gubernamentales e instituciones humanitarias presentes en esta nación, partiendo de los representantes de Derechos Humanos, la OMS, CARITAS, etc., tienen conciencia de la necesidad de concederles su derecho a la protección, de cobijo, trato humano, asistencia sanitaria…
Me acuerdo de cierta vez que se publicó algo parecido a que los trastornados mentales de nuestro entorno serían recluidos en un manicomio o cosa parecida, y eso ha quedado en el vacío. Creo, que si los delincuentes y criminales tienen cobijo a pesar de sus barbaridades, buena razón hay para proteger a unos enfermos indefensos que, además suponen bastante peligro en las comunidades, debido a las reacciones violentas de algunos. Es más, su inconsciencia infecta y contamina el ambiente, por ejemplo: los hay que defecan en lugares públicos donde almacenan igualmente material contaminado. Y para el colmo de nuestra buena conciencia y raciocinio, ¡muchos animales domésticos y bestias tienen enormes presupuestos de gastos mensuales…!
El de la foto está casi siempre echado en la entrada del Santuario Claret de Malabo, a la vista de todos los “fieles” creyentes que pasamos a su lado como aquellos dos de la parábola del Buen Samaritano… Otra pregunta es: ¿No hay buenos samaritanos entre nosotros, capaz de promover una acción benévola para nuestros locos? ¿Qué impresión da al extranjero viéndolos así y, cómo es nuestra conciencia ante esta situación? ¡Mano al corazón!...
Es posible que tantos de esos prejuicios y juicios condenatorios a los locos reprochados de haber obrado mal en cierto momento, y la sentencia ejecutada sea su actual desgracia. Pero nosotros que aún seguimos “cuerdos y razonables”, ¿estamos seguros de seguir así hasta el último día de nuestras vidas?
La sugerencia para todo esto es: que haya un abrigo internado para los trastornados mentales de Guinea Ecuatorial, en Guinea Ecuatorial. Ellos son también ciudadanos de este país… como nosotros. POR UNA GUINEA MEJOR.
|
 |
 |