Ir a la Portada

Indultado Simón Francis Mann

Por: Alfonso Biahute Chebá.- Malabo

. .
. .
.
. .

De 34 años de condena, cumplió solo 1 año, 3 meses y 27 noches en el penal de Black Beach. Liberado mediante indulto, se compromete “en lo posible”, ayudar al gobierno de Guinea Ecuatorial. Emprenderá “acciones contra el resto de los implicados”. Colaborará “con la justicia y policía británicas, porque el resto de los implicados” en la abortada trama contra el régimen de Malabo del 2004, “sean llevados a la justicia”.

El presidente de la Republica ha indultado a los últimos presos puestos a la sombra de los muros de Black Beach, relacionados con el intento de invasión mercenaria en marzo de hace cinco años. Los decretos firmados por Teodoro Obiang el 3 de noviembre en la ciudad de Bata, constatan el “estado de salud” de Simon Francis Mann y la necesidad de que el británico condenado en Malabo en julio de 2008, “se someta a tratamientos médicos de manera regular, en compañía de su familia”.
Los decretos de Obiang, incluyen a los sudafricanos Sergio Fernando Patricio Cardoso, José Passocas Domingos y George Olympic Núñez Alerson; todos involucrados en la abortada trama golpista de marzo de 2004.

Al día siguiente de la firma del indulto, en la cárcel de Black Beach, Mann habló para los medios de comunicación guineanos. En sus palabras, dijo estar “extremadamente agradecido” no solo por el perdón que se le concedió, sino también por la forma en que ha sido tratado desde que llegó a Guinea Ecuatorial en el 2008.

“Se me ha hecho sentir más como un invitado, que como un prisionero. Estoy muy agradecido por esto. Jamás he sido torturado. Por ejemplo, mi almuerzo era traído desde el hotel el Hotel El Paraíso, junto a una botella de agua mineral, todos los días”, ha indicado.

En una declaración firmada en el penal de Black Beach, Mann con palabras envueltas de halagos al dirigente ecuatoguineano, presentó su “más profundo pesar” al pueblo ecuatoguineano por los daños que pudiera haberle causado la abortada acción mercenaria de 2004. Prometió “hasta el final de su vida” no involucrarse en hechos bélicos contra Guinea y cumplir un acuerdo suscrito con el gobierno guineano el 20 de marzo de 2008.

“Me comprometo en lo posible a ayudar al gobierno de la Republica de Guinea Ecuatorial para emprender acciones contra el resto de los implicados y colaborar con la justicia y policía británicas; porque el resto de los implicados, sean llevados a la justicia. Colaboraré intercambiando información a favor del gobierno; ello, me relajaría cuando vea en prisión a Kalil y a Tacher”.

Sobre el trato a su paso por Black Beach, añadió que se le ha “ciudadano muy bien”, hasta el punto de que el mismo presidente de la República costeó los gastos por sus tratamientos médicos en la Clínica Guadalupe, el centro de salud más equipado y modernizado de Malabo, de régimen privado.

“He tenido dos operaciones de hernia, ambas en la esta clínica, y con mucho éxito”, subraya.

En el acto de su puesta en libertad, el ministro ecuatoguineano de Justicia Salvador Ondo Nkumu, subrayó que la decisión del indulto parte de la razón de “vigorizar y demostrar al mundo la fortaleza y magnanimidad” del sistema democrático de su país.

7-M: un hecho, una historia

En la mañana del viernes 5 de marzo de 2004, la población ecuatoguineana se despierta conmovida por una noticia: las fuerzas de seguridad, mediante la “operación limpieza”, habían conseguido desarticular un plan de golpe de Estado contra el presidente Obiang y su gobierno. Esta operación ha sido llevada a cabo gracias a la información que los servicios secretos de Zimbabwe habían aportado a Malabo, acerca de la detención en el aeropuerto de Harare, de un avión cargado de armamento con destino a Guinea Ecuatorial.

Seis días después el gobierno, mediante un comunicado oficial, afirma que las fuerzas armadas y de la seguridad del Estado había abortado un “plan financiado por países y empresas multinacionales”, para asesinar a todas las autoridades destacadas del país, destituir por la fuerza al gobierno establecido e instalar del poder a Severo Moto Nsa.

El mismo día, du Toit, detenido en Malabo reconoce ante el cuerpo diplomático, la existencia de dicho plan. Acusó a Moto Nsa como el patrocinador político de la operación. La jornada sirvió también para que el presidente Obiang, en una conferencia de prensa desde el palacio del Pueblo, calificase “la acción golpista de los terrositas como la maniobra mas grave” que ha conocido su gobierno.

El 23 de agosto del mismo año, la sala de conferencias de Banapá conoce la apertura del juicio contra los presuntos mercenarios detenidos. El grupo de los procesados estaba formado por du Toit, (cabecilla del grupo Plan-B), junto a Abel Augusto, Jorge Olimpic Núñez, Marius Gerardes Bonzaire, José Passocas Domingos y Américo Joao Pimentel Ribeiro. A ellos se unen los ucranianos Mark Anthony Schmidj, Suren Muradyan, Rakmik Khachatryan, Ashot Simonyan y Samuel Matshkalyan. Y los guineanos Antonio Javier Nguema Nchama, Agustín Massogo Abegue, Koldo Martínez Nzang, Anacleto Oyono Nchama y Crispín Ntutumu Owono.

El 1 de febrero de 2008, la fiscalía general consigue la extradición de Simon Man a Guinea Ecuatorial, en cuya capital Malabo, el Tribunal de la Región Insular presidido por Carlos Mangue le condena a 34 años, dos más de la pena que solicitó el fiscal José Olo Obono. En el proceso se incluyó a los ecuatoguineanos Cruz Obiang Ebebele, Emiliano Esono Micha, Gerardo Angüe Mangue, Gumersindo Ramírez Faustino y Juan Ekomo Ndong, como cooperadores en el delito de depósito armas con Saturnino Nkono Mbomío, al que los jueces dieron por fallecido.

Junto a Mann se juzgó también a Mohamed Salam, condenado a 18 años de cárcel. El tribunal le consideró autor, aunque en “grado de conspiración”, de los mismos delitos por los que se encausaba al británico. El 2 de abril de este año, desde la ciudad de Bata, Obiang firma un indulto concediendo la libertad al libanés, por “su estado de salud” y la necesidad de que éste, “se someta con celeridad a tratamientos especializados”. El caso Mann salpicó al actual diputado pedegista Fortunato Ofa Mbo, ex ministro de Pesca y Medio Ambiente, acusado de firmar un contrato la empresa tapadera coordinadora del plan B. su defensa pidió que se tenga en cuanta su situación de “aforado”. No se siguió la actuación contra él por causas no bien confirmadas.

En sus declaraciones ante la justicia ecuatoguineana, Mann explicó el procedimiento que se llevará a cabo, de prosperar el golpe. En sus palabras, se tomaría el aeropuerto de Malabo, los campamentos militares, el palacio presidencial y los medios de comunicación; a lo que acompañaría la detención o en su caso, la muerte de las máximas autoridades del país. Acusó a varias potencias como España, Inglaterra y los Estados Unidos, de haber estado al tanto del golpe y aprobar su beneplácito.

En la noche del martes, 4 de marzo de 2008, la policía española intercepta en el puerto de Sagunto un vehículo destinado a la carga, en cuyo maletero había dos armas de fuego consideradas de guerra; junto a una corta, y abundante munición para material bélico. Paralelamente, los servicios de seguridad nacional ecuatoguineanos descubren en Malabo un “importante alijo de armas de guerra y cuantiosas municiones en poder de Saturnino Nkono Mbomío enviadas desde España por Damián Motu Nguema - Muti”. El comunicado del entonces ministro de Información y Portavoz Santiago Nsobeya, por lo común denuncia “provocaciones y planes de desestabilización”, preparados desde territorio español por Moto Nsa.

 


Ir Arriba


www.lagacetadeguinea.com
Página Web Oficial de La Gaceta de Guinea Ecuatorial. Todos los derechos reservados.
Optimizado para 800x600. Contáctenos:
gacetadeguinea@yahoo.es