 |

  |
Por: Patricio Mêñê Micha mí-Abêmê
 |
 |
 |
 |
 |
La Catedral Ebibeyin, renovada |
 |
 |
El caracol es un molusco gasterópodo y de las especies animales más raras que existen en el mundo, eso por su constitución física y forma de vida, al igual por la manera en que se reproduce.
El caracol vive en tierra como en agua, puede subir a alturas increíbles, como enterrarse a placer dentro la tierra; siendo que carece de extremidades. Aunque en zoología se le atribuye un solo y raro píe… Se alimenta de variados alimentos, siendo más predilectos los que contengan azúcar como fruta madura, corazón de palma, también ama mucho ciertas hierbas y materia orgánica en putrefacción.
El caracol se produce por huevos, que entierra bajo tierra a profundidad suficiente para protegerlos de los malos, estos se incuban por la acción del solo, es incapaz de cuidarse de sus caracolitos que a penas reconoce como hijos suyos.
Lo que más lo hace distinguible de otros animales es su caparazón o concha, compuesto principalmente de calcio, esa le sirve de protección como residencia que aún si pesa y es molesto llevárselo consigo por doquiera vaya, le es imprescindible hasta la muerte.
Son varias las utilidades del caracol para el ser humano, de modo que se sigue descubriendo sus valores sean culinarios, medicinales, adornos caseros, composición de piensos, etc.
La mejor cuchara utilizada por el hombre fang fue de caracol, se denominaba ebêahng, hecha a base de la concha de caracol.
La preocupación del articulista por el caracol es que, también está entre las especies a punto de desaparecer en la fauna guineo ecuatoriana, debido a la caza indiscriminada de que es víctima: Malabo lleva décadas cogiendo caracoles en todo el año sin distinguir los adultos de los más pequeños; lo mismo pasa con la región continental, especialmente los contornos comprendidos entre Ato’ayop (Machinda) hasta Ebeiñ (Niefang). También desde Nkimi de Niefang hasta Mbam de Micomeseng; la captura de caracoles se hace de día como de noche.
Basta pasarse por la carretera general de Bata al interior para ver los atados de caracoles pendiendo a lo largo del paso. Y en Malabo, todos los mercados tienen diversas exposiciones de caracoles, de manera que hay basureros especiales de restos de caracol.
La verdad es que los caracoles de Malabo, en particular y los del resto de Guinea Ecuatorial son prueba de la grandeza del amor divino o de la naturaleza, pues este molusco da de comer y otros tantos bienes a los habitantes del país. Pero debiéramos preocuparnos por su suerte, ¡porque puede llegar a desaparecerse de entre nosotros! Pues las inclemencias del cambio climático no garantizan la supervivencia del caracol guineo ecuatoriano a perpetuidad, peor es todavía la caza a placer de los busca dinero del petróleo.
No obstante, hay formas de reducir la captura furtiva del caracol. La cría de caracol es no solo una actividad económica interesante, sino una medida para salvaguardar esa especie animal a la que debemos bastante y conviene tratarla con respeto. De esto el ministerio de Agricultura y Bosques tiene que ver, ya que tiene en su seno a técnicos capaces de promover esa actividad como cualquier otra ganadera.
|
 |
 |