 |

  |
Por: Don Rosendo Ela Baby,
Vicepresidente de la Cámara Oficial de Comercio, Agrícola, Industria y Forestal de Bioko
El Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial, se propuso durante la Segunda Conferencia Económica Nacional, celebrada en Bata en noviembre 2.007, alcanzar el estatus de país emergente al horizonte 2020, mediante la puesta en ejecución del programa nacional del desarrollo económico adoptado en dicho Foro.
Es una razón por la cual, con su integración en la Zona del Franco, en la CEMAC, en la Comunidad Económica de los Estados del Africa Central (CEEAC), destina una atención particular al establecimiento de contactos firmes y de unas relaciones privilegiadas con los países de nuestra región, con los cuales, por otro lado, estamos ligados por la historia, las tradiciones y costumbres comunes del pueblo Bantú, sin dejar de cooperar con otros países del Continente Africano y del mundo con los que mantenemos importantes intercambios diplomáticos, económicos y comerciales.
De igual forma, nuestro país es miembro de varios Organismos Internacionales y está integrado en diversos programas e iniciativas para el desarrollo, tales como el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), el NEPAD (Nueva Asociación para el Desarrollo de Africa), la EITI (para la transparencia de las industrias extractivas) o el Programa Sub-Regional de Desarrollo Económico de la CEMAC, presentado en la Cumbre de Jefes de Estado en Yaoundé 2008.
El desarrollo de la República de Guinea Ecuatorial, arranca de unas condiciones específicas bien definidas, de tal suerte que desde 1.996, la Economía Nacional, ha crecido un 40% como media anual y el PIB por habitante en 2006, es de 16.200 dólares USA (datos del FMI). El punto de partida está en el descubrimiento de importantes yacimientos petrolíferos, su explotación y producción con un relanzamiento de las actividades económicas y en su consecuencia, tenemos la celebración de la Primera Conferencia Económica Nacional, celebrada en Bata, del 08 al 13 de septiembre 1.997, durante la cual se adoptó la estrategia económica a mediado plazo 1997—2001 (EEMP) y se designó al Sector Privado como motor de desarrollo del País.
Uno de los principales logros de dicha estrategia, es la recuperación y desarrollo de las infraestructuras en general y con prioridad las de transportes y comunicaciones que facilitan los desplazamientos de la población y la acogida y acceso de los inversores extranjeros y las empresas, así como los empleados a sus lugares de actividad y puestos de trabajo.
El desarrollo de las infraestructuras como los aeropuertos, los puertos y las carreteras con los apoyos mas importantes de las empresas para las inversiones y actúan como un potente revulsivo en el desarrollo del Turismo y el comercio (a lo que se suman la energía y la vivienda y el agua).
Es también evidente que un aeropuerto o un puerto internacional que funciona bien, así como unas excelentes vías de comunicación, se convierten en unas de las condiciones fundamentales para la elección del país de la destinación de sus inversiones.
Todos sabemos que nuestra economía está estrechamente vinculada con la explotación del petróleo. También somos concientes de la importancia de las inversiones extranjeras para el desarrollo del país, así como la diversificación de las bases de producción nacional. Por eso es importante informar con veracidad sobre nuestras oportunidades de negocios y de inversiones en foros empresariales y misiones comerciales, practicando sobre terreno políticas e incentivos atractivos, para desarrollar las diferentes áreas empresariales en los sectores no petroleros tales como: La agricultura de renta y la agroalimentación, pequeña industria manufacturera, de conservación o de transformación, turismo, servicios y gestión, construcción, transportes terrestres, marítimos y aéreos, la pesca, la ganadería, etc.
Con un enfoque global que facilita la emergencia y consolidación del Sector Privado Nacional, materializando las pertinentes y necesarias reformas del programa de promoción de PYMES del Gobierno, la seguridad alimentaria, el desarrollo rural y el reforzamiento del diálogo Sector Público – Sector Privado.
Es en este sentido que deberemos hacer prueba de un pragmatismo en aras del mantenimiento del crecimiento de nuestra economía como factor indispensable para garantizar los resultados y alcanzar los objetivos previstos, sin dejar de construir una red de información para presentar nuestra mejor imagen económica y atraer las inversiones.
|
 |
 |