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Por: Patricio Meñe Micha Abeme
En nombre del Pueblo de Guinea Ecuatorial: Estoy aquí para manifestarles a ustedes mi indignación y la de todo el Pueblo de Guinea Ecuatorial; por vuestra incapacidad de servir unas imágenes de calidad y una información oportuna y adecuada al momento. El gobierno ha derrochado miles de millones para el buen funcionamiento de estos medios y para vuestra formación a nivel de los demás países; pero el resultado es cada vez mediocre.
Y esto no es porque no puedan hacerlo mejor, sino por malicia. La razón principal es que aquí hay unos dinosaurios que creen que esto es de ellos y, por tanto, no desean las innovaciones ni admiten el relevo o la mejoría de los servicios… – Estas son más o menos las palabras del Jefe de Estado en el inicio de sus observaciones por la mala labor del personal de los medios audiovisuales nacionales, en una reunión celebrada en los estudios centrales de RTVGE en Malabo II.
Era el miércoles 15 de este abril de 2009, que por una convocatoria de carácter muy urgente, a todo el personal de Radio Televisión Guinea Ecuatorial; RTVGE y de la Prensa Escrita estatal; el Jefe de Estado, Obiang Nguema Mbasogo, en persona la presidía, por motivo de las crónicas anomalías observadas en las emisiones de esos medios de comunicación sociales más importantes del país.
Lo peor de esta incesante sucesión del mal servicio es que, el día anterior, ya el Ministro de Información, Cultura y Turismo, Jerónimo Osa Osa Ekoro, había mantenido un encuentro similar con los dirigentes de Radio y Televisión Guinea Ecuatorial, los motivos eran casi los mismos y, desgraciadamente se repitieron los mismos errores cuando el mismo Jefe de Estado seguía la siguiente emisión. El resultado de eso fue que, por su indignación mandó la suspensión inmediata de la emisión y la urgente convocatoria del encuentro.
Muy claro, severo, sincero y desde luego: paternal; aunque enojado. El Jefe de Estado dio a entender y comprender a los reunidos que, cualquier ciudadano o habitante de Guinea Ecuatorial siente lo mismo que Él al denunciar la mala fe con que esos empleados públicos operaban en los medios, dando lugar a la propagación de la prensa extranjera por sus buenas emisiones, como si quienes las presentan fuesen seres de otro mundo. Él no tiene por qué ver las televisiones de Camerún, Nigeria, Benin o de España, a menos que sea por las informaciones: Su preferencia es la RTVGE. Que parece que los bailes son la única música que ha monopolizado la tele y la radio locales.
El presidente Obiang lamenta que hasta ahora los ciudadanos de Nsok-Zomo, Ebibeyin, Micomeseng, Evinayong, Anobón o Corisco, no puedan disfrutar de las imágenes y programas de su propia nación, Mientras, esta es la televisión instalada mucho antes que las de Camerún, y de otras naciones de la región que hoy son excelentes, pues la nuestra se instaló antes de la Independencia y, es desastrosa.
En cuanto a la prensa escrita dijo que no merecía la pena hablar de ella porque casi no la hay.
Para el Jefe de Estado, el comportamiento de los técnicos de radio y televisión es opositor, al menospreciar descaradamente la voluntad del Pueblo Soberano de Guinea Ecuatorial de beneficiarse de una información digna de consideración, de una formación fiable y de buenos entretenimientos acordes a la época. Tal vez se crea que la única oposición al gobierno es la de los partidos políticos, que está legalmente instituida; mientras que la peor es la de un colectivo técnico incapaz de un funcionamiento eficaz. Estos son opositores al desarrollo del país.
Para demostrar más su descontento, El Jefe de Estado evocó los incansables esfuerzos del gobierno por sumar otros elementos necesarios que coadyuguen a la optimización del funcionamiento de la Radio y Televisión nacionales, adquiriendo nuevos equipos y firmando nuevos contratos multimillonarios, en consecuencia, están en Malabo un empresario español como asesor, propietario de una empresa de televisión en Jaén, de cuyo personal técnico está al servicio para apoyar las mejoras precisas de nuestros medios, pero que algunos recelosos ven con malos ojos y murmuran que su salario es más elevado. Está también la empresa NERA de Noruega, encargada de facilitar la nitidez y alcance de la señal de televisión nacional en todos los rincones del territorio; del mismo modo, un contingente de ocho técnicos cubanos están pronto a llegar a la nación para la formación de recursos humanos concernientes.
Todo eso es una muestra más de la voluntad del ejecutivo a los operarios de estos medios para que, si tuviesen sentido común, celo profesional y espíritu nacionalista, estarían satisfechos y sabrían corresponder esa buena voluntad gubernamental. En cambio, tanto son hostiles a la comprensión como arrogantes y exigentes de aumentos salariales. El Presidente Obiang preguntó a los aludidos si sentían un poco de vergüenza cuando, pese a los innumerables viajes que hacen al exterior viendo la manera de hacer bien las cosas de otros técnicos, no sean capaces de una pequeña imitación, por no decir, de creatividad. Y además, si se preguntan si son meritorios del dinero que cobran cada fin de mes sin haber rendido nada.
Como consecuencia de esa gran decepción, el Jefe de Estado se dirigió con severa claridad a los convocados en el sentido de que, como Representante del Pueblo, no está para permitir más esos abusos de confianza y se tienen que tomar serias medidas a esas actuaciones, cosa que si el Ministro responsable del Departamento de Información, Cultura y Turismo no puede hacer para dar coto a su continuidad El mismo lo haría en honor al Pueblo de la República de Guinea Ecuatorial, Pero que como Padre de familia, deja lugar a la oportunidad de que, si a alguien le parece bien la idea de no poder seguir sirviendo en el sector público por falta de buena compensación económica, puede desde ahora ir al sector privado. Muy fácil se puede librarse del personal que no desea rendir lo que se espera de él, trayendo otra mano de obra técnica de fuera, y que en poco tiempo dé al ciudadano y al mundo la verdadera imagen de Guinea Ecuatorial con buenos programas y buena información; pero – siguió el Presidente de la República en tono muy paternal; “Me compadezco mucho de ustedes porque se quedarán sin empleo, aunque poco importa eso a la hora de tener que dar al Pueblo el respeto que merece de sus servidores”.
Finalmente el Jefe de Estado dijo que ese encuentro era el ULTIMATUM, porque no habrá otra oportunidad para que los aludidos reflexionen y vuelvan a la realidad de un servicio decente y responsable en honor al noble Pueblo de Guinea Ecuatorial. Y como gesto humano, dejó dos semanas improrrogables para que la televisión y radio funcionen debidamente.
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