Ir a la Portada

Cosas que me ocurren:
¿Se ha cumplido el sueño?

Por: Agustín Nze Nfumu, embajador de Guinea Ecuatorial en Gran Bretaña
Presidente del C. de A. de “La Gaceta de Guinea”


En la portada del último número de LA GACETA DE GUINEA ECUATORIAL, (número 136, correspondiente al mes de febrero), mi estimado amigo Roberto Martín Prieto, director de la misma, puso, junto al imponente retrato del nuevo (y negro) presidente de los Estados Unidos de América, las siguientes leyendas muy, pero que muy optimistas: “Yo tenía un sueño” ( Martin Luther King) - y, más abajo, en plan triunfal y convencido – “¿Sueño realizado!” para, a continuación, y por lógica, añadir: “LA GACETA FELICITA A BARACK OBAMA, SU GOBIERNO Y AL PUEBLO NORTEAMERICANO”…
Miren por dónde, por esas cosas que, sin quererlo uno, la misma historia hace que coincidan, recibí en el despacho de mi casa en Londres, los dos sobres que me manda la Oficina de LA GACETA desde Madrid, con los ejemplares del mes. Pero lo curioso es que, en ese mismo momento, estaba leyendo en la pantalla de mi ordenador, la siguiente carta abierta que el Sr. Andrew M, Manis, norteamericano, intelectual y blanco, envió a un periódico de Georgia. El archivo me lo había enviado mi “hermano-amigo” Tomás Dickens Davies, y no tiene desperdicio, porque, para desgracia nuestra, para vergüenza del género humano, para que despertemos de ese sueño que Martin Luther King tuvo y que creímos que se había realizado el 4 de noviembre de 2008, y volvamos a la cruel realidad que marca y dicta el egoísmo humano, la intolerancia demente de los hombres y la insensatez de los mortales que creen que el mundo lo pueden y deben componer y conformar ellos a su “imagen y semejanza”; para que sigamos , todos los que creemos en el hombre por sus condiciones y valores, y no por su “pequeña e insignificante pigmentación”, no abandonemos la lucha, no nos dejemos engañar por el espejismo que ha generado la importante, pero no definitiva, victoria de la cordura sobre la ignominia e ignorancia que se ha producido en los Estados Unidos.
Me he permitido, tras el texto inglés, traducirles al castellano su contenido, para que entendamos mejor el drama increíble que encierran las palabras de ese intelectual blanco norteamericano, en reproche a la sociedad de intolerancia que sigue imperando en algunas personas y círculos sociales (por desgracia, aun muchos e influyentes) de su País:

When are we going to overcome this?
By Andrew M. Manis, professor associate of History, University of Macon, Georgia and he wrote this for an editorial in the Macon Telegraph

For much of the last forty years, ever since America “fixed” its race problem in the Civil Rights and Voting Rights Acts, we white people have been impatient with African Americans who continued to blame race for their difficulties. Often we have heard whites ask, “When are African Americans finally going to get over it? Now I want to ask: “When are we White Americans going to get over our ridiculous obsession with skin color?
Recent reports that “Election Spurs Hundreds’ of Race Threats, Crimes” should frighten and infuriate every one of us. Having grown up in “Bombingham,” Alabama in the 1960s, I remember overhearing an avalanche of comments about what many white classmates and their parents wanted to do to John and Bobby Kennedy and Martin Luther King. Eventually, as you may recall, in all three cases, someone decided to do more than “talk the talk.”
Since our recent presidential election, to our eternal shame we are once again hearing the same reprehensible talk I remember from my boyhood.
We white people have controlled political life in the disunited colonies and United States for some 400 years on this continent. Conservative whites have been in power 28 of the last 40 years. Even during the eight Clinton years, conservatives in Congress blocked most of his agenda and pulled him to the right. Yet never in that period did I read any headlines suggesting that anyone was calling for the assassinations of presidents Nixon, Ford, Reagan, or either of the Bushes. Criticize them, yes. Call for their impeachment, perhaps. But there were no bounties on their heads. And even when someone did try to kill Ronald Reagan, the perpetrator was non-political mental case who wanted merely to impress Jody Foster.
But elect a liberal who happens to be Black and we’re back in the sixties again. At this point in our history, we should be proud that we’ve proven what conservatives are always saying -- that in America anything is possible, EVEN electing a black man as president. But instead we now hear that school children from Maine to California are talking about wanting to “assassinate Obama.”
Fighting the urge to throw up, I can only ask, “How long?” How long before we white people realize we can’t make our nation, much less the whole world, look like us? How long until we white people can - once and for all - get over this hell-conceived preoccupation with skin color? How long until we white people get over the demonic conviction that white skin makes us superior? How long before we white people get over our bitter resentments about being demoted to the status of equality with non-whites?
How long before we get over our expectations that we should be at the head of the line merely because of our white skin? How long until we white people end our silence and call out our peers when they share the latest racist jokes in the privacy of our white-only conversations?
I believe in free speech, but how long until we white people start making racist loudmouths as socially uncomfortable as we do flag burners? How long until we white people will stop insisting that blacks exercise personal responsibility, build strong families, educate themselves enough to edit the Harvard Law Review, and work hard enough to become President of the United States, only to threaten to assassinate them when they do?
How long before we starting “living out the true meaning” of our creeds, both civil and religious, that all men and women are created equal and that “red and yellow, black and white” all are precious in God’s sight?
Until this past November 4, I didn’t believe this country would ever elect an African American to the presidency. I still don’t believe I’ll live long enough to see us white people get over our racism problem. But here’s my three-point plan: First, everyday that Barack Obama lives in the White House that Black Slaves Built, I’m going to pray that God (and the Secret Service) will protect him and his family from us white people.
Second, I’m going to report to the FBI any white person I overhear saying, in seriousness or in jest, anything of a threatening nature about President Obama. Third, I’m going to pray to live long enough to see America surprise the world once again, when white people can “in spirit and in truth” sing of our damnable color prejudice, “We HAVE overcome.”
It takes a Village to protect our President!!!


Traducción:
¿Cuándo vamos a lograr superar esto?
Por Andrew M. Manis, profesor asociado de Historia en la universidad del estado de Macon en Georgia y escribió para un editorial en el Macon Telegraph.

“Durante los últimos cuarenta años, desde que América “arregló” su problema racial con la Ley de los derechos civiles y el voto, nosotros la gente blanca venimos siendo impacientes con los afroamericanos que continuaban culpando a la raza de sus dificultades. ¿Hemos oído a menudo a los blancos preguntarse ,¿“cuándo lograrán los afroamericanos superar finalmente esto? Ahora quiero preguntar: ¿“Cuándo nosotros, los americanos blancos, vamos a lograr superar nuestra obsesión ridícula por el color de la piel?
Los recientes artículos del “Election Spurs Hundreds’ of Race Threats, Crimes” han asustado y enfurecido a muchos de nosotros. Habiendo crecido en “Bombingham,” Alabama en los años 60, recuerdo haber escuchado por casualidad una avalancha de comentarios sobre lo que deseaban muchos condiscípulos blancos y sus padres hacer con John y Bobby Kennedy y Martin Luther King. Eventualmente, como usted puede recordar, en los tres casos, a alguien decidió hacer algo más que “una mera palabrería.”
Tras nuestras recientes elecciones presidenciales, para nuestra eterna vergüenza estamos oyendo de nuevo las mismas palabras reprehensible que recuerdo de mi adolescencia.
Nosotros, la gente blanca, hemos controlado vida la política en las desunidas colonias y los Estados Unidos por unos 400 años en este continente. Los blancos conservadores han estado en el poder 28 de los 40 últimos años. Incluso, durante los ocho años de Clinton, los conservadores en el Congreso bloquearon la mayor parte de su agenda y le arrastraron a la derecha. Con todo nunca en ese período leí algún titular sobre un llamamiento para asesinar a los presidentes Nixon, Ford, Reagan, o a alguno de los Bush. Criticarlos, sí. Petición de moción de censura, quizás. Pero no se puso precio a sus cabezas. Y aun cuando alguien intentó matar a Ronald Reagan, el autor era un débil mental, no político, que quiso simplemente impresionar a Jody Foster.
Pero elija a un liberal que resulta ser negro y retrocedemos de nuevo a los años 60. A estas alturas de nuestra historia, debíamos estar orgullosos de haber hecho realidad lo que están diciendo los conservadores siempre – esto es que en América todo es posible, INCLUSO elegir a un hombre negro como presidente. Sin embargo, ahora oímos que escolares del Maine a California están hablando de su deseo de “asesinar a Obama.”
Luchando con el impulso de dramatizar las cosas, solo puedo preguntar, “¿por cuánto tiempo?” ¿Cuánto tiempo debe pasar para que la gente blanca nos demos cuenta de que no puede hacer que nuestra nación, y mucho menos el mundo entero, sea solo como queramos? ¿Cuánto, para hasta que la gente blanca podamos - de una vez por todas – conseguir superar esta preocupación infernal-concebida- por el color de la piel? ¿Cuánto tiempo, para que la gente blanca consigamos superar convicción demoniaca de que la piel blanca nos ha ce superiores? ¿Cuánto tiempo, para que la gente blanca consigamos superar nuestros amargos resentimientos por ser degradados al estado de la igualdad con los no-blancos?
¿Cuánto tiempo, para que consigamos superar nuestras pretensiones de que estemos siempre en primera línea simplemente debido a nuestra piel blanca? ¿Cuánto tiempo, para que nosotros, la gente blanca, rompamos nuestro silencio y en voz alta llamemos la atención a nuestros semejantes cuando comparten las bromas racistas más recientes en la intimidad de nuestras exclusivas conversaciones blancas?
¿Creo en la libertad de expresión, pero cuánto tiempo ha de pasar, hasta que nosotros los blancos empecemos a considerar socialmente incómodo las alusiones racistas del mismo modo que considerarnos la quema de una bandera? ¿Cuánto ha de pasar hasta que nosotros la gente blanca, insistamos en la convicción de que los negros ejercen responsabilidades personales, forman familias sólidas, se educaba lo suficiente para editar la Harvard Law Review, y trabajan lo bastante intensamente para convertirse el presidente de los Estados Unidos, sólo para acabar amenazados de amenazar asesinato cuando lo hacen?
¿Cuánto tiempo, antes de que comencemos a exteriorizar el significado verdadero de nuestros credos, civiles y religiosos, de que todos los hombres y mujeres fueron creados iguales y que “rojo y amarillo, blanco y negro “ todo somos preciosas criaturas Dios?
Hasta este último 4 de noviembre, no creí que este país elegiría nunca a afroamericano a la presidencia. Todavía no creo que viviré lo suficiente para vernos a la gente blanca conseguir superar nuestro problema de racismo. Pero aquí está mi plan del tres-punto: Primero, cada día que Barack Obama viva en la casa blanca que construyeron esclavos negros, voy a rogar que Dios (y el servicio secreto) le protejan y a su familia de nosotros la gente blanca.
En segundo lugar, voy a informar al FBI sobre cualquier persona blanca que oiga, por casualidad decir, en serio o en broma, algo de naturaleza amenazadora sobre presidente Obama. Tercero, voy a rogar que yo pueda vivir lo suficiente para ver a América sorprender el mundo, una vez más, cuando la gente blanca “en espíritu y en verdad” pueda cantar que nuestro condenado prejuicio del color , “lo HEMOS superado de nuevo.”
¡Echemos la casa abajo proteger a nuestro presidente!”

Pero todos nosotros queremos seguir felicitando a Obama, y con él, a los norteamericanos, blancos, negros, cobrizos, azules, violetas o verdes, que creen que es posible que el sueño de aquel pastor de Atlanta, visionario y valiente, puede y debe realizarse definitivamente.
Mientras, Obama seguirá siendo un sueño negro, en medio de una pesadilla blanca; un sueño maravilloso de un mundo de valores, que no de colores; un sueño positivo de un mundo de objetivos que no de resentimientos, un sueño de hombres, que no de segregadas castas prepotentes y en continuo acecho; un sueño que se vaya cuajando y consolidando con realidades de tolerancia, aceptación de la diferencia enriquecedora de las razas, en un esfuerzo para construir un mundo de todos y para todos….
Roberto, mientras tanto, unámonos a nuestro querido amigo Andrew M. Manis, en lo que dice en su oración: “cada día que Barack Obama viva en la casa blanca que construyeron esclavos negros, voy a rogar que Dios (y el servicio secreto) le protejan a él y a su familia de nosotros la gente blanca” y- añadamos- “de la incapacidad del hombre de aceptar al hombre”.
¿Sabes, Roberto, aquello de “Dios me libre de los hombres, que de las fieras ya me libraré yo”?…


Ir Arriba


www.lagacetadeguinea.com
Página WEB oficial de La Gaceta de Guinea Ecuatorial. Todos los derechos reservados.
Optimizado para 800x600. Contáctenos:
gacetadeguinea@yahoo.es