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Por. Patricio Mêñê Micha Mí-Abêmê
«Para que un territorio tenga unas coordenadas de soberanía alimentaria debe producir, al menos el 50% de lo que consume” (Naciones Unidas).
– ¿Cómo es la situación de la República de Guinea Ecuatorial?”
“El caso es que todavía es posible imaginar un mundo de campesinos sin señores.
Jamás, sin embargo, fue posible imaginar un mundo de señores sin campesinos.”
“La PATATA es un antídoto de la crisis alimentaria…”
(Pamela Anderson, experta peruana del Centro Internacional de la Patata).”
Esas verdades se mantienen hasta nuestros días para reflexionar sobre la crisis alimentaria mundial, que se empareja con la crisis económica que zarandea el mundo de los “grandes” como el de los “pequeños”. Lo que ya nada permite de diferencias ni condiciones humanas, pues, EL GOLPE ES DURO PARA TODOS.
Pero, en lo que atañe a nuestro territorio nacional de Guinea Ecuatorial, relacionado con su seguridad alimentaria pregonada y predicada durante casi siempre, la situación es incierta. Pues no hay ninguna imagen o gesto de esta garantía de alimentos; de hecho, la verdad es que la mayor parte de lo que se consume aquí proviene de las importaciones; incluso de lo increíble como la yuca, el carbón vegetal para preparar los soya y los pescados a la brasa: una verdad difícil de callar.
Ante esta situación, la frialdad y la indiferencia con que se tiene del problema alimenticio en la sociedad ecuato guineana cuando, aún ningún solo ciudadano de esta nación pasa el día sin probar alimento. Pero la condición de hambriento no se destaca únicamente por la falta de alimento, también es por la deficiencia de alimentos de calidad en cantidad que se sacie al consumidor. Y la calidad del alimento se debe a su contenido en los elementos nutritivos (vitaminas, calorías, proteínas, hidratos de carbono, grasa, macro y oligoelementos, etc.). La disponibilidad de los alimentos en momentos y lugares oportunos, es otro factor prioritario para que un pueblo se goce de la soberanía alimentaria.
Tampoco se puede decir que en nuestro país falten alimentos equilibrados o nutritivos. Esta sensación es debida al elevado de los coste de los mismos; los de calidad no son del alcance de todos. La inflación de los productos alimenticios es tal que hasta lo poco que se produce dentro de la nación también carece de fácil acceso para los ciudadanos de escasos recursos: el pan del colmo, a veces a 100 y 150 Fcfa. Suelto (en Malabo); uno o dos chicharros a 1.500; tres o cuatro dedos de bananas a 200; una yuca a 250 y 300; la carne es para los “señores” igual que el pescado fresco. Infinitos son los ejemplos.
Al ver esta situación real de nuestro pueblo que adolece de lo que debería abundarle hasta exceder, se cuestiona: ¿qué es lo que hace que escaseen los alimentos en el territorio y mercados nacionales? La condición de SOBERANIA NACIONAL sin la soberanía ALIMENTARIA, es un gran desafío al Gobierno, al Estado, y al pueblo entero; ¿cómo pues, podemos los guineo ecuatorianos alcanzar igualmente esta soberanía?
Guinea Ecuatorial, estando basada su economía sostenible en la agricultura, no debería de ninguna manera mitigar su seguridad alimentaria, a menos que sea por dejadez enfermiza de sus habitantes que, por soñar despiertos sobre la infernal abundancia económica basada en el petróleo pasajero; cuyos ingresos no pueden restar ni reemplazar la importancia de una producción local de productos agro alimenticios, capaz de sostener el autoabastecimiento del pueblo. Por el contrario, le conviene explotar al máximo la riqueza de su tierra fértil que da, como refleja la foto, beneficios espontáneos: esa mata de tomate nació en el espacio verde de la entrada a los actuales estudios centrales de Radio Malabo (lado derecho), sin sembrador aparente, creció, floreció y dio frutos de los que se beneficiaron (y se benefician todavía) ciertas personas cercanas al lugar; sin preocuparse de su cuidado. Como la planta de tomate de referencia, los guineo ecuatorianos nos beneficiamos del mismo modo de otras plantas alimenticias nacidas, crecidas y desarrolladas en la espontaneidad o en la gracia divina, como también de los domésticos de libre estabulación y descontrol sacrificados a diario; desean reprocharnos (porque las plantas y los animales nos hablan…) lo peligroso de nuestra falta de seriedad, irresponsabilidad, ignorancia, ingratitud …, hacia los valores de que nos aportan. Especialmente cuando de lo semejante a lo suyo, NOS DEPENDEMOS DEL EXTERIOR.
Una buena tierra como la nuestra, trataría a unos ciudadanos perezosos como nosotros, de “bicuató”, (término despectivo con que se identificaban a los guineo ecuatorianos en Gabón y Camerún en tiempos del Presidente Macías):
OJALA, QUE SUPIERAIS LO QUE OS VALGO!
SI ME PUDIERAIS EXPLOTAR COMO AL PETROLEO!
TENEMOS DERECHO A SER CUIDADOS Y PROTEJIDOS!
Y preguntan:
¿POR QUÉ MENOSPRECIAIS LO VUESTRO, Y ENSALZAIS LO AJENO?
SED SOBERANOS EN LA ALIMENTACION AUTOVALORANDONOS A NOSOTROS.
Debierais reflexionar: SI INVERTIR POR LA AGRICULTURA ES ECHAR DINERO AL FUEGO VIVO. Si la promoción agropecuaria debe depender se exclusivamente del gobierno, ¿qué hacen los privados y los partidos políticos?
TRATENNOS BIEN Y DISFRUTAREIS DEL MANA DE LA VIDA SANA – sugieren plantas, peces, insectos y animales domésticos y domesticables de Guinea Ecuatorial a sus dueños. |
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