Por: Epifanio Ondo Eya
Periodista y Doctor en Bibliotecomia y Documentación Científica
en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial
A lo largo de su investigación sobre el tema de la situación de los medios impresos en África el autor, de este artículo se ha observado que se puede identificar el tema en cinco etapas de su evolución periódica; primera etapa se refiere en la era colonial en el año (1900-1940); durante este tiempo los medios de prensa escrita se encontraban en manos del colonizador quien elaboraba su política de información en función de la política cultural colonial que aplique (asimilación-difenciación-intermedia) pero siempre tendrá a traer a expectativas y en el caso asimilacionista a los evolucionados o “emancipados” como se llamaba en los territorios españoles a los nativos que se consideraba habían adoptado la cultura importada aunque alguna prensa nativa viese la luz. La excepción la constituía las publicaciones nacionales que intentaban ganarse al colonizador y llegar a él en su lengua y con contenidos que pudiesen interesarles en la labor de proselitismo religioso.
Además; durante esa década de los 40; estaba marcada por la segunda guerra mundial y con el objeto de que el esfuerzo para la guerra no tienen ningunos resultados se abogará por una mayor integración de africano a la vida de la colonia, lo cual será bastante limitado y diferiría según la potencia administradora y hasta en función de los territorios.
En el periodo de la década de los 50; llegó la hora de la descolonización y para hacer frente a ella, los medios informativos desplegarán su actividad para dar a conocer los logros de la colonización y convencer a los africanos de sus beneficios y neutralizar de esta manera la ola nacionalista que se propagaba a través de la prensa medios que estaba mas alcance del colonizador y se va creando paulatinamente, sobre todo entre aquellos que tienen alguna formación con una “opinión pública nacional” que se corresponde con una opinión pública internacional (Prensa y Radiodifusión) no sólo en los países desprovistos de colonia como Estados Unidos de América y la antigua Unión Soviética; sino las propias metrópolis concretamente en los movimientos y corrientes políticos de la izquierda como en Francia.
Con las independencias (1960-1990) comienza la africanización de la información que se pondrá al servicio del Estado-Partido; es decir; del Líder del Partido Político Único y del Estado controlador de los medios de información por razones políticas y económicas (ningún empresario arriesgaría un capital en un mercado tan limitado). La Prensa salvo en África Oriental y Nigeria y la Radio, no había posibilidad de acceder.
La libertad de información quedaría generalmente reducida a un principio formal sin aplicación práctica donde existieron Ministros de Información cuya denominación en algunos casos; fue la de Ministros de Orientación Nacional.
En el periodo actual la década de los 90; predomina la tónica de cambios políticos que implican multipartidismo; elecciones más o menos democráticas y una mayor libertad de información y expresión se asiste así a la esencia de una prensa no estatal; de estaciones de Radio independiente y muy especial el fenómeno de la Radio Rural.
LA DEPENDENCIA INFORMATIVA.
Se inscribe en el marco de las relaciones de cooperación Norte-Sur y parte de los aspectos económicos financieros (falta de recursos propios) y tecnológicos (no se producen el equipamiento) habría que añadir los contenidos; el suministro de la información en general salvo la local que produce entre países africanos al ser la información tratada fuera del continente de hecho, la Prensa Africana Internacional se edita en Europa donde además tiene su sede. Por ejemplo: le Jeune Afrique Economie et Intelligent.
El mundo de globalización y a pesar de la situación política y tecnológica en África. Las agencias de información y las cadenas de Radio-Televisión internacionales aportan a África el material informativo, cultural y ocio gracias a los satélites y diversos multimedios.
PARA LA PRENSA INDEPENDIENTE EN ÁFRICA.
Que comenzó a principio de los 90; con el proceso de democratización y con numerosos títulos:
La Gazete du Golfe de Benin; Sud Hebdo en Senegal o le Messager en Camerún han tenido y continúan teniendo un gran éxito popular. El papel y el desarrollo de la prensa privada han variado según las tradiciones; las regiones y la naturaleza de los regimenes políticos existentes en cada país.
África se contaba aproximadamente en 1997 con un centenar de títulos de periódicos privados que aparecían más o menos regularmente en todo el continente. La mayor parte son publicaciones diarias, pero las hay también quincenales ó mensuales. Su actividad se concentra principalmente en las grandes ciudades la prensa independiente se enfrenta a múltiples tensiones de naturaleza cultural; económica y política: analfabetismo; escasez de poder adquisitivo; estrechez de los mercados nacionales etc.
Otras dificultades derivan más directamente del monopolio impuesto por los poderes públicos sobre las materias primas y los equipos; difícil de eludir y que algunos apuntan como otra forma de censura enmascarada. La publicidad representaba en 1996 a penas un 20% de los ingresos de los periódicos. Las empresas principalmente extranjeras que dominan este mercado prefieren la Radio y Televisión ó los anuncios en las revistas internacionales que circulan con profusión en la región.
Paralelamente a estas dificultades, la prensa africana independientemente ha incurrido también en algunos fallos. La falta de periodistas cualificados.
Varias han sido las iniciativas lanzadas para superar las dificultades inherentes cuyos objetivos son agrupar a periódicos independientes, se trata de editores de prensa (SEP); un pool de ámbito regional con sede en Benin. Otros editores, como el grupo SUD comunication, en general, han organizado grupos de prensa en torno a distintas actividades: radio, Edición e Imprenta, y han puesto en marcha sus propias estructuras de formación. Finalmente; otros han trabajado en cuestiones de deontología profesional con la creación en 1995; en Yamoussoukro (Costa de Marfil) de un observatorio sobre la libertad de prensa; la Ética y la Deontología (OLPED).