Ir a la Portada

Las experiencias de integración en África
(Segunda parte y final)

Por: Don Sergio Esono ABESO TOMO, Titular del Diploma Universitario de 3er ciclo “Derechos Fundamentales”, Universidad de Nantes (Francia), Máster en Comercio Internacional por el Instituto de Estudios Bursátiles (I.E.B) de Madrid (España), Licenciado en Derecho de la Empresa y Diplomado Universitario en Literatura y Civilizaciones Africanas, Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar (Senegal).

Du Bois debía presidir este sexto congreso. Este congreso seria el de la recuperación del liderazgo por los africanos de África sobre los de la diáspora. Novedad, asisten al congreso estudiantes, obreros y gente ordinaria. Pero no solo asisten delegados norteamericanos, caribeños y europeos. Asisten también representantes de la India, de Ceilán (la actual Sri Lanka) y de Chipre. África participa con más de 26 participantes entre los que cabe citar S.L. Akintola y Obafemi Awolowo, dos futuros dirigentes políticos de Nigeria, Jomo Kenyatta, Wallace Jonson de Sierra Leona y Dr. Hastings Kamusu Banda, futuro presidente de Nyassaland (actual Malawi). El congreso de Manchester rindió un merecido homenaje al septuagenario W.E.B. Du Bois por su obra al servicio del movimiento. Se encargó a este “padre del panafricanismo”, con N’kruma, la redacción de una declaración oficial dirigida a las potencias imperialistas. En este documento, los congresistas afirman su determinación a conseguir su libertad y condenan el monopolio del capital privado y el empleo de las riquezas para fines personalistas. Todas las resoluciones son relativas al imperativo de realizar el eslogan “África para los africanos”, al deseo de crear los Estados Unidos de África, desarrollar el nacionalismo en lugar del tribalismo y la necesidad del sufragio universal sobre la base de una persona, un voto.
Después del congreso de Manchester, N’kruma y otros activistas crearon, bajo la presidencia de Du Bois, un movimiento supra-territorial oeste-africano cuya misión es apoyar la autodeterminación de todos los territorios. N’kruma intentaría sin éxito la realización de la unión política del continente africano con la creación de la Organización de la Unidad Africana.
Pero donde ha habido más iniciativas de integración es el ámbito económico. En efecto, en el ámbito económico se ha privilegiado las agrupaciones económicas regionales como reacción al estancamiento económico que sufre el continente africano desde el inicio de los años 80. En África existen, sin ser la lista exhaustiva, las siguientes organizaciones regionales y/o sub-regionales de integración económica: la Unión del Magreb Árabe (UMA) en el norte de África, la CEDEAO y la UEMOA en África occidental, la CEMAC y la CEEAC en África central, la SADEC en África austral y la COMESA en África oriental. El objetivo de toda integración económica es la mejora del bienestar de la población de los países miembros de la comunidad facilitando su inserción en la economía globalizada. Según Cheikh Yérim SECK, en su ensayo relativo al fracaso de áfrica, “la globalización ha instaurado un nuevo orden comercial y financiero basado en la competencia mundial. Para sacar provecho de la globalización económica, todo Estado está condenado, por un lado, a imponer sus productos en el mercado mundial por su competitividad para obtener divisas y, por otro lado, tener empresas competitivas para no ser un eterno destino de los productos de las empresas extranjeras. Si algunos países del tercer mundo como India y Brasil han comprendido esta realidad hasta el punto de acrecentar considerablemente sus exportaciones, África continua, a falta de empresas competentes o simplemente de transformación, alimentándose y equipándose íntegramente de productos extranjeros”.
La mayoría de las organizaciones africanas de integración no ha estado a la altura de las expectativas y casi ninguna ha podido lograr más de la mitad de los objetivos propuestos para la mejora de las economías de sus países miembros.
Si en lo político y económico no habido logros, no puede ser en el ámbito de los derechos humanos donde África ha conocido el desarrollo. En efecto, al igual que su tutora Organización de la Unidad Africana, el sistema africano de protección de los derechos humanos es la principal victima del fracaso de la integración política y económica en África. Sin embargo, la Comisión Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos ha sabido sortear el callejón sin salida a la que se le había confinado y ha hecho avanzar la causa de los derechos humanos en el continente africano con sus resoluciones de condena a los países africanos. Con la entrada en vigor del Protocolo de la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos relativo a la creación del Tribunal africano de los derechos humanos, África contará con un verdadero mecanismo de protección de los derechos humanos al igual que los previstos por la convención europea y americana de protección de los derechos humanos.
Disertar pues sobre las experiencias de integración en África supone presentar por separado las organizaciones de integración política (I) y económica (II). Por su particular interés se estudiará en una última parte el sistema africano de protección de los derechos humanos (III).
I/ Las organizaciones de integración política en África: de la OUA a la UA
Recientemente independizados los Estados africanos crearon la Organización de la Unidad Africana, OUA (A). A principios del Siglo XXI los Estados africanos se dieron cuenta que la OUA no podía ya hacer frente a los nuevos problemas con los que se enfrentaba el continente africano. Por ello, la OUA se convirtió en Unión Africana, UA (B).
A/ La Organización de la Unidad Africana
La OUA fue creada por la conferencia que reunió a treinta Estados africanos (casi la totalidad de los Estados independientes de aquella época) en Addis-Abeba (Etiopia) en mayo de 1963. La conferencia fue precedida de una reunión preparatoria de ministros de asuntos exteriores celebrada del 15 al 23 de mayo de 1963. El 28 de mayo de 1963 los Jefes de Estado y de Gobierno firmaban la carta de Addis-Abeba que creaba una organización internacional denominada Organización de la Unidad Africana (OUA). El articulo 2 de la carta fijaba en su parágrafo 1º los objetivos de la OUA (reforzamiento de la unidad y de la solidaridad de los Estados africanos, defensa de su soberanía y de su integridad territorial, eliminación de todas las formas de colonialismo, intensificación de la cooperación entre los Estados miembros y entre éstos y los demás Estados, …) e indicaba en su 2º parágrafo que la realización de tales objetivos esta supeditada a la coordinación y a la armonización de la política general de los Estados miembros en ciertos ámbitos (político y diplomático; economía, transportes y comunicaciones; educación y cultura; salud, higiene y nutrición; ciencia y técnica; defensa y seguridad).
El subdesarrollo actual del continente africano tiene en realidad sus causas profundas en el modelo de integración política elegido por la OUA. En efecto, con el triunfo de la tesis del África de los Estados soberanos defendida por Leopold Sedar SENGHOR y Félix Houphouet BOIGNY, África perdía toda posibilidad de desarrollo ya que se dejaba a cada micro-Estado emprender por si solo el arduo camino del desarrollo. Con la victoria del África de las patrias se enteraba toda posibilidad de los Estados Unidos Africanos, perdiendo así la posibilidad de hacer figurar África como una potencia en el concierto de las naciones. Al adoptar la tesis occidental de la perpetuación de los micro-Estados los africanos olvidaban que las potencias del momento eran los 50 Estados que componían la Federación Norteamericana, la gigante Unión soviética y la naciente Unión Europea. Para conocer la magnifica idea de integración africana de N’kruma no hemos podido resistir a la tentación de transcribir la última parte de su monumental discurso del 24 de mayo de 1963 donde desarrollaba su plan para la construcción “de África por los mismos africanos y para los africanos”:
“Debemos unirnos. Sin sacrificar necesariamente nuestras soberanías, pequeñas o grandes, podemos, aquí y ahora mismo, forjar una unión política basada en la comunidad de defensa, de diplomacia, de ciudadanía, de moneda y de plan de desarrollo. Debemos unirnos a fin de realizar la liberación total de nuestro continente… Nuestros pueblos nos han confiado esta responsabilidad sagrada y no debemos traicionar la confianza que han depositado en nosotros…
Ninguno de nuestros Estados independientes puede hoy seguir una vía independiente de desarrollo económico. Muchos de nosotros que lo han intentado se han arruinado completamente. Esta situación no cambiará mientras no elaboremos una política común de desarrollo a nivel continental. La primera etapa hacia la integración de nuestras economías es la creación de una zona monetaria unida…
Nos hemos reunido en un momento revolucionario de la historia. Es un momento de decisión. Las masas africanas aspiran ardientemente a la unidad. Los pueblos piden la destrucción de las fronteras que les separan los unos de los otros. Saben que solo la realización de la unidad puede dar valor a su libertad y a la independencia de África.
Es esta determinación popular la que debe dirigirnos a la senda de la Unión de los Estados independientes de África. Un freno a este impulso pone en peligro nuestro bienestar así como la existencia misma de nuestros Estados libres. Algunos sugieren que nuestra metodología hacia la unidad debe ser gradual. Este punto de vista percibe africana como una entidad inmóvil, con problemas inmóviles, que sólo pueden eliminarse uno tras otro. No sólo ignoran el impacto de las presiones exteriores, sino que tampoco reconocen el peligro ya que el retraso aumenta nuestro aislamiento y marginación. En efecto, el retraso aumenta nuestras diferencias y nos arroja a las redes del neocolonialismo. Y nos hará perder para siempre la carrera solemne hacia la redención total de África.


Ir Arriba


www.lagacetadeguinea.com
Página WEB oficial de La Gaceta de Guinea Ecuatorial. Todos los derechos reservados.
Optimizado para 800x600. Contáctenos:
gacetadeguinea@yahoo.es