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Por: Martín Stephan. Delegado de UPF en G.E.
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El Sr. Martín Stephan con Sir James R. Mancham, Primer Presidente de la República de Seychelles. |
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El Festival Global para la Paz (GPF) es una organización de promoción de la paz patrocinada por la Federación para Paz Universal (UPF). Su objetivo es obtener un apoyo mundial para la construcción de la paz y trabajar para la puesta en práctica de los propósitos de desarrollo de las Naciones Unidas. A ese respecto, desde el ano 2007 el GPF organiza asambleas en diferentes países del mundo con el tema”Una sola Familia bajo Dios”. Estas asambleas que suelen reunir miles de personas de las diferentes partes del mundo, son foros de reflexión para la paz y el desarrollo. El 3er de estas asambleas por el ano 2008 tuvo lugar en Nairobi-Kenia del 29 al 31 de agosto después de las de Asunción en Paraguay y de Washington en Los EE.UU. El texto que sigue, extracto del discurso pronunciado por Hyun Jin Moon, promotor del GPF, en la inauguración de este festival, es una visión de la paz y el desarrollo de África.
Un nuevo futuro para África
El Continente africano ha sido bendecido con algunas de las reservas de recursos naturales más grandes del mundo. Desafortunadamente, muchos países africanos están en estado de extrema pobreza, enfermedad, corrupción y guerra civil. Aunque existan muchas razones históricas y sociales para que sea así, es mi firme convicción que para cambiar esta situación, lo que necesita África, mas que cualquier otra cosa, es un nuevo paradigma de liderazgo moral i espiritual, enraizado en la visión de “Una Familia bajo Dios”
Cuando mis padres visitaron a varias naciones africanas, hace un par de anos, se dieron cuenta de muchos paralelos entre la situación de África hoy en día, y la Corea de los anos 50 y 60. Al igual que África, Corea era también una nación desvastada por una ocupación colonial brutal, y luego por una guerra civil, donde los súper-poderes de la Guerra Fría, lucharon en una guerra “caliente” de dominación ideológica. En el proceso, nuestra nación fue dividida a lo largo del paralelo 38, y más de 70% de los bienes de la nación fue destruida. Cuando ceso el conflicto en 1953, mas de un millón de personas estaban muertas y familias fueron estropeadas dividas a lo largo de la frontera arbitraria de las dos Coreas.
Sin embargo, en solo 30 cortos anos, aunque el norte se haya estancado, Corea del Sur ha renacido y ha vivido tal crecimiento, hasta tal punto que pudo hospedar los Juegos Olímpicos en 1988. Veinte anos después de eso, Corea es uno de los poderes económicos más destacados del mundo. Es la nación mas “conectada” del mundo al mando de la revolución del Internet, encima de su dominio en las industrias de construcción de barcos y de acero y su rápido ascenso en automóviles y telecomunicación. Aunque Corea del Sur es un país pequeño, con insuficientes recursos naturales, ha sido capaz de aprovechar sus bienes más valiosos -sus ciudadanos industriosos y creativos- para el bien común colectivo. Desde los anos 60, un espíritu de unidad nacional se ha desarrollado alrededor del “Movimiento del Nuevo Pueblo” (New Village Movement). Inicialmente propuesto por mi padre, fue un experimento a escala nacional de “vivir por el bien de los demás.”, una filosofía de vida que mis padres han promovido a través de sus enseñanzas. En cada ciudad y pueblo, personas ponen el bien público por encima de su bien personal y beneficio. Para resumir la filosofía de este movimiento se ha transformado en el pegamento cultural de solidaridad nacional que permitió a todos progresar juntos como coreanos.
La misma filosofía que ha ayudado a Corea, ayudara también, sin duda, a otras naciones a progresar, especialmente aquí en África. Una cultura de “vivir por el bien de lo demás”, puede disolver los conflictos violentos tribales y civiles, así como desarraigar la corrupción, al tanto que(mientras) comunidades y naciones dentro del continente buscan trabajar juntos para crear un milagro africano. Yo creo que Kenia y la RD Congo serán un lugar excelente para empezar.
Trabajar para la reconciliación religiosa.
Otro propósito del Festival para la Paz Global es celebrar los valores universales comunes compartidos por todas las religiones. Esto es otro deber vital, si ha de haber mayor paz y prosperidad en África. Para que esto tenga éxito, los líderes religiosos y espirituales deben dirigir el proceso de paz. En vez de defender su estrecha perspectiva doctrinal, deben conducir todos los hombres de fe a reconocer los valores comunes y los principios que vienen de nuestra herencia común en Dios.
En el Medio Oriente, los encuentros de la Federación para la Paz Universal reuniendo a los cristianos, los musulmanes y los judíos, les ayudan a redescubrir su herencia común en Abraham. Se están dando cuenta de que tienen mas cosas en común que diferencias, y que son realmente hermanos y hermanas de fe anhelando paz y reconciliación de la misma manera. Hemos descubierto que las relaciones entre tradiciones religiosas no son de mera tolerancia de los rituales de oración de cada cual. La verdadera experiencia interreligiosa es la celebración de los principios mayores que unen a la gente que cree en Dios como una familia.
Cuando recordamos nuestro origen y nuestra herencia común, nuestros ojos se abren a la verdad obvia que, todo el mundo, sin tener en cuenta la creencia, la raza o la cultura, es realmente ‘Una Familia bajo Dios”
Trabajando con las Naciones Unidas y la Unión Africana, propongo que Kenia y la Republica Democrática de Congo apoyen la propuesta que mi padre ha hecho a la ONU de establecer un Consejo Interreligioso de líderes religiosos semejante al Consejo de Seguridad de la ONU. Mucha gente admite que la mayor amenaza a la paz mundial y al futuro desarrollo es el espíritu religioso limitado. Este nuevo Consejo de la ONU podrá ser el foro para todas las religiones de encontrar una vía de entendimiento y conducir el proceso de paz.
Por otra parte, pienso que es necesario para la ONU alentar a Kenia y a los EE.UU, reconociendo la centralidad de Dios en las discusiones sobre los derechos humanos. Como resultado, propongo que sea modificada el propósito e idea fundamental de la ONU para incluir en ella la idea que la humanidad “ha recibido del creador ciertos derechos innegables.” que se asemejan a la Declaración de la Independencia de la EE.UU.
Esto es absolutamente necesario para asegurar los derechos humanos como un “derecho innegable” absoluto encima de cualquier institución humana o ley. Sin tener una base espiritual arraigada en nuestra herencia común como fundamento previo, los derechos humanos fundamentales serán violados. Solo necesitamos abrir nuestros ojos sobre lo que esta ocurriendo ahora en el mundo entero especialmente en este continente de África.
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