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Por:
Don Sergio Esono Abeso Tomo
Además; durante esa década de los 40; La idea de una unidad política y económica del continente africano no data de hoy. En efecto, la idea de una integración del continente africano no es ni siquiera africana. Muchos autores afirman que el panafricanismo nació con las revueltas a bordo de los buques negreros ya que esclavos provenientes de todas las regiones de África negra en un acto de coraje y heroísmo preferían morir que ser convertidos en esclavos. Pero fuera de cualquier especulación los primeros teóricos del panafricanismo son W.E.B. Du Bois de la Asociación nacional para el progreso de la gente de color (NAACP en su anagrama inglés) y Marcus Garvey de la Asociación para el progreso de los Negros (UNIA).
El panafricanismo es pues en su origen una corriente esencialmente americana surgida de los encuentros entre universitarios negro-americanos con ciudadanos de Europa del Este que habían emigrado a los Estados Unidos. Estas dos comunidades reflexionaban sobre su condición marginal en la sociedad en que vivían. De este contacto surgió la expresión “pan-negrismo”, rápidamente abandonada por la de “pan-africanismo”.
De 1900 a 1945 el movimiento panafricanista será dominado por los africanos de la Diáspora, es decir del continente americano. El movimiento panafricanista celebró su primer congreso del 23 al 25 de julio de 1900. El primer congreso organizado en Westminster Hall por el abogado de la Isla de Trinidad, H. Silvestre Williams, fue presidido por el obispo Alexander Walters de la iglesia AMEC. El orden del día del congreso era a la vez religioso y político. Entre los treinta y dos delegados en el congreso figuraban cuatro representantes africanos, entre los cuales el ayudante de campo del Rey Menelik II de Etiopia, un ex ministro de justicia de Liberia, un consejero territorial de la Sierra Leona y un abogado de la Costa de Oro, la actual Ghana. Después del discurso de bienvenida del obispo de Londres, los debates giraron en torno a la condición de los negros. Du Bois fue el encargado de dirigir un mensaje a todas las naciones del mundo en nombre de la conferencia. En un lenguaje profético, Du Bois predijo que el problema crucial del siglo XX seria el problema del color y de la raza, es decir las relaciones entre las gentes de raza blanca y las de raza negra”. Pidió para los millones de negros del mundo justicia y libertad y recordó la necesidad de respetar la independencia de Etiopia, Liberia y Haití.
El segundo congreso panafricanista tuvo lugar en el Grand Hotel en Paris, del 19 al 21 de julio de 1919, con la participación de doce delegados de nueve países africanos. La mayoría de estos delegados se encontraban en Paris a causa de la guerra y por otros motivos. Este segundo congreso no reclama todavía el derecho de las colonias a la independencia. Sin embargo se exige un código de leyes y una oficina internacional para la protección de los negros, la participación de los colonizados en los asuntos de sus países, y el derecho a la formación. Habida cuenta de la complejidad de los problemas surgidos después de 1918, Du Bois piensa que debe reunirse el congreso regularmente. Se celebrará así el tercer congreso panafricanista en 1921, primero en Londres del 28 al 29 de agosto, después en Bruselas del 31 de agosto al 2 de septiembre, y finalmente en Paris el 4 de septiembre. Estos desplazamientos se explicaban por la oposición de las autoridades locales ya que el panafricanismo significaba ya anti-colonialismo y se pensaba que los bolcheviques, cuya revolución acababa de triunfar, habían recuperado el movimiento. Asisten muchos delegados americanos y africanos, pero pocos de las antillas por la oposición Garvey-Du Bois. A causa del nuevo contexto internacional, los congresistas encargan a Du Bois de presentar sus quejas a la Sociedad de Naciones, en Ginebra.
El cuarto congreso se reunió en 1926, en Londres y después en Lisboa. En febrero de 1927 la mayoría de los panafricanistas asisten a la reunión de la liga contra el imperialismo en Bruselas. Esta conferencia demuestra la dimensión internacional de la lucha contra el racismo. Garan Kouyaté de Sudan (el actual Malí), Lamine Senghor, el vicepresidente del ANC, J.T. Gumede y el escritor sudafricano, J.A. LaGuma, presentan el dossier africano a los conferenciantes entre los que se destacan Sukarno (futuro presidente de Indonesia) y Nehru (futuro primer ministro de la india). Este congreso anti-imperialista es el preludio a la conferencia de los países no alineados de Bandung en 1955.
El quinto congreso tuvo lugar en Nueva York del 21 al 24 de agosto de 1927, bajo la presidencia de Du Bois. Asistieron más de doscientos delegados, incluidos algunos de la Costa de Oro, de Nigeria y de la Sierra Leona. Fue el congreso del internacionalismo ya que se lanzó el eslogan de “África para los africanos” y se condenó la explotación de las riquezas africanas por los extranjeros. Los congresistas denunciaron la política de los Estados-Unidos en América central y felicitaron a la Unión soviética por su apoyo a los movimientos anti-colonialistas. Una resolución, muy acorde con el espíritu del panafricanismo, instó a los dirigentes del Caribe a formar una federación de islas para garantizar su desarrollo. El panafricanismo se hizo pues político y militante. Esta orientación era compatible con el contexto internacional que estaba surgiendo y que se consolidaría en 1945.
Nkwame N’kruma llegaría después del quinto congreso, en 1935, a los Estados Unidos de América y bebería su panafricanismo de los negros americanos durante sus estudios universitarios en los Estados Unidos de América en la década que va de 1935 a 1945. En mayo de 1945, N’kruma dejaría Nueva York para Liverpool donde se convertiría en el asistente del periodista de la Isla de Trinidad, George Padmore, para la organización en octubre de 1945 de una conferencia panafricanista. El comité de organización de dicha conferencia nombró a N’kruma y Padmore secretarios.
(Continuará).
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