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Por: Almudena González-Vigil
Qué está pasando?..., ¿por qué cada semana que pasa me encuentro nuevas personas en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Centro Médico La Paz?: por atropellos y accidentes de tráfico. Unos mueren y otros no, muchos de ellos niños y niñas que salen de la Escuela para ir a su casa y en el camino se encuentran a un taxista que les atropella, muchas veces en la calzada o acera. Excesos de velocidad, imprudencia, irresponsabilidad y, a veces, alcoholismo, son los principales causantes.
Parece ser que en este aspecto quieren aparecer similitudes con las causas de mortalidad de los países llamados “desarrollados” en donde la causa principal de muerte son los accidentes de coche. Nooooooo, ¡no lo permitamos!.
Gracias al Centro Médico La Paz, muchas de estas personas se salvan y hoy nos pueden contar su historia, como son los casos de Erundina y Genoveva, con 6 y 11 años respectivamente, dos preciosas niñas que fueron atropelladas en la ciudad de Bata, y que fueron llevadas de inmediato al Servicio de Urgencias de La Paz en estado crítico. Gracias a los profesionales especializados, así como, a los medios sofisticados y modernos disponibles en el Centro, estas niñas hoy están vivas. Ambas fueron ingresadas de inmediato en la UCI con traumatismo craneoencefálico y edema cerebral, además de fracturas y heridas en varios lugares de su cuerpo. Estaban muy graves y precisaron de ventilación asistida durante unos 6 días, lo que significa que necesitaban de una máquina que les ayudaba a respirar para seguir viviendo, además, de diversos fármacos y una atención especializada y continuada durante las 24 horas del día. Los médicos pensaban que Erundina moriría, pero la ciencia médica, las buenas atenciones y las capacidades de recuperación de nuestro organismo, sorprendieron al equipo médico. Erundina se recuperó y se fue a casa y ahora, ya ha vuelto a la escuela. Genoveva, tras más de 1 mes internada, aun continúa en el hospital, con una fractura y herida en su pierna izquierda en proceso de curación. Durante este tiempo, otras niñas han sido ingresadas por el mismo motivo, atropellos, y ahora Genoveva no está sola, sigue en el hospital pero con dos nuevas niñas, Doris y Rosalía, de 6 y 7 años, que ingresaron con heridas y fracturas de consideración. Pueden verlas en esta foto, con sus vendas y escayolas y sonrientes porque están vivas, porque ya han vuelto a jugar, porque ya sonríen de nuevo, tras el dolor y el miedo y, tras las buenas atenciones y medios que hoy se brindan en el Centro Médico La Paz de Bata.
Para concluir, trasmitir a los lectores de la Gaceta prudencia y responsabilidad al volante, así como, en caso de accidente, dirigirse rápidamente al Servicio de Urgencias de La Paz, sin perder ni un minuto, para tratar de no perder la vida.
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