 |

  |
Cotidianamente vivimos en nuestra ciudad Capital Malabo, lo muy elegantes, apuestos, así como la alta decencia que los estudiantes de la mayoría de centros estatales y algunos centros privados, conocen últimamente.
Estos enaltecidos agradecimientos van dirigidos al que hizo posible esta muy aceptada situación, por que, con esta forma de presentarse, indudablemente podemos lograr un modo de vestir mas elegante, responsable y adecuado a las exigencias de la normativa del centro donde asisten, ya sea privado o público. Esta responsable manera de mostrarse, favorece a los usuarios al abandono de la llamada “ cintura baja”, o sea, practica que consiste llevar bajo los traseros, perdonen por la Eufemia, faldas en caso de que sea una mujer, y pantalones, si se refiere a los hombres.
El sistema parece muy ventajoso, sobre todo, si aquello lleva consigo una formación responsable y apta para responder de un modo positivo al avance en toda su complejidad, esto por una parte.
En la otra cara de la moneda, nos abrasamos con cuestiones impactantes, situaciones inexplicables, hecho ilógicos, acompañados de una visión opuesta al caso y como no contradicciones de la misma situación
Nuestro mayor deseo para con nuestros alumnos, hijos, hermanitos o quien quiera que fuera, no es confundirles con un ministro, ni mucho menos con un alto miembro del Gobierno prematuramente, y es más, cuando todavía no sabemos si alcanzará dicho nivel por su trayectoria está llena de obstáculos y además no podemos predecir el futuro.
Nadie ignora que una aula de clase, es sin duda todo un mundo, en el cual, los integrantes del mismo disponen de muy variadas objetividades, lo que marca la diferencia entre todos los individuos de una misma aula de clase, centro y país.
Cualquiera situación conlleva sus pros y sus contra, estos últimos no están al margen de la situación en curso, es a ello este dicho,” aunque al mono se le vista con los mejores trajes de mundo, no dejará de ser é”, con este principio, queremos concienciar al autor de esta óptima intención, según manifestaron, algunos padres o tutores de dichos estudiantes, que más vale una juventud indecorosa, pero culta, que una enormemente decente, pero lo contrario. Los padres en cuestión, calificarón de irónico esa situación, a la vez que negaron la imposibilidad que es exigirle a un discente a llevar puesto una chaqueta y su correspondiente corbata, cuando dicho sujeto, lo debería llevar puesto es la alta educación aunque ésta también se arrastra desde sus hogares, buena disciplina, espíritu laborioso, y este afán de quere ser hombre de provecho para con su familia y patria en la que es originario, así como una enseñanza de calidad diversificando a su vez, las múltiples metodologías de enseñanza ya que, prosiguieron
Manifestando dichos padres, nuestro país necesita bueno sustituto para una Guinea mejor.
En fin, vwale cero un señor bien decente, pero que no puede defender su personalidad ni servir de guía para la futura generación, a no ser, a dosificarles a la destrucción, al desorden, que es lo último que aportaría para con su país.
|
 |
 |