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La madre ante el cuerpo sin vida de su hija. |
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Una mujer de aproximadamente de 25 años de edad, a perdido la vida en una curanderilla tradicional Fang en el curso de una típica ceremonia de conversión para hacerla curandera.
Los hechos ocurrieron el pasado jueves en el barrio Biyendem de Bata donde la finada Esperanza Angue NSUE, natural de ESENG-ANDOG del distrito de Micomiseng se hallaba ingresada hace meses aquejada de Espiritismo y otras dolencias.
La propietaria de la curanderilla, hablamos de la curandera Isabel AVOMO ESONO OYANA, natural de MIYOBO-ESACORA del distrito de Niefang, declara que los tratamientos aplicados a la paciente tenían como finalidad convertirla en curandera, ya que a su juicio era la única forma de hacerla recobrar su salud.
Para la gran ceremonia, y como es costumbre entre los curanderos, hizo llamar a otras curanderas de su línea a tenor de relevante importancia del acto. Entre ellas, la curandera perpetua BINDANG ONDO vecina del barrio Ngolo, María Teresa AKENG NCOGO del barrio Eguebanu, Natividad SIMA del barrio Eguebanu, Concha KUOMBI MEBAHA del barrio Ngolo, Paulina OKOMO EDU vecina de Ngolo, Rebeca OYANA MBA de Ngolo, y María Jesús BIANGMAN del mismo barrio.
Uno de los momentos más importantes de la ceremonia, suele ser el de enviar al paciente a “ al tierra de los muertos” que según ellas se trata de un largo viaje al más allá, donde tendría que pasar ciertos obstáculos para encontrarse con un ser X y luego regresar a nuestro mundo con las fuerzas y poderes para iniciar su trabajo como curandera. En ese preseco la paciente permanece tendido en el suelo inmóvil en medio de cánticos al tiempo que le van suministrando por la boca varias dosis de una planta alucígena llamada EBOGA, se trata de una droga que usan en estos casos asta percatar que el paciente a empezado el recorrido al más allá.
En el caso que nos ocupa la paciente pasó prácticamente toda la noche sin regresar a nuestro mundo, lo que dejó impaciente al grupo de curanderas y le daban golpes por allí y por allá en espera de que se despertara, y no hubo resultado asta el amanecer. Pues una sobre dosis de la mencionada droga habría acabado con la vida de joven Esperanza ANGUE ya que la parecer ni las propias curanderas conocen el grado y las pautas del tratamiento para la dosificación teniendo en cuenta la cantidad de droga que puede ó no resistir el cuerpo humano.