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Por: Pedro Luka N. Andeke
El explorador español del siglo XIX Don Manuel Iradier y Bufly y las etnias autóctonas de la Bahía de Corisco, Cuenca del Río Muni y la pretensión francesa de ocuparlas
Don Manuel IRADIER Y BUFLY , explorador español del siglo XIX arribó en ELOBEY CHICO el 19 de mayo de 1875, portador desde FERNANDO POO de una carta del gobernador general de los territorios españoles, Don Diego Santiesteban y Chamorro al Rey de Corisco en Elobey Pequeño Sr. KOMBEŇAMANGO ; que era al mismo tiempo Gobernador de España en toda la bahía de Corisco y el Río Muni ; la carta del gobernador Santiesteban dirigido al rey Benga Kombeñamango decía textualmente: Sr. Kombeñamango.- Fernado Póo 16 de mayo de 1875.- Apreciable señor : El dador de la presente carta que es español y va acompañado de su señora, es probable que tenga que estar en Elobey por algún tiempo. Si así sucediera, puede usted facilitarle la casa de Gobierno, o sea la que sirvió para alojar el destacamento, y que en la actualidad se encuentra al cuidado de usted.- Espero que usted en tal caso tratara a dicho señor con la consideración y atenciones que debemos tener a cuantos españoles vienen por estos países para tratar de su fomento y del desarrollo de la civilización. Con este motivo aprovecha la ocasión para saludar a usted. El Gobernador de Fernando Póo. Diego Santiesteban.
El día siguiente 20 de mayo de 1875 el explorador español después de haber pasado la noche en casa de un comerciante alemán implantado en Elobey Chico Sr. Khonigsdorhfer, se dirigió a la casa del gobierno español, con la intención de tomar posesión de sus mejores habitaciones antes de que llegara de Corisco el rey Kombeñamango ; en efecto a las once de la mañana ya se divisaba, lejos en alta mar la embarcación del rey todavía el explorador Iradier se encontraba haciendo algunos arreglos cuando vino un señor precipitadamente y sofocado a decirle.- El rey Kombeñamango gobernador de España en toda la bahía de Corisco acaba de saltar a tierra; eran las doce y media. No creyendo prudente ser recibido en mangas de camisa, Iradier se puso una levita, retorció su bigote y se cogió dos botellas de brandy y se traslado con su familla en la sala.
El rey Kombeñamango seguido de una veintena de personas de ambos sexos subió con arrogancia majestuosa las escaleras del edificio. Cuando el Sr. Iradier Salió a recibir al rey se oyó un grito general de los Benga ¡IIeeeee.!pañole. Después de un fuerte apretón de manos entraron en el aposento y tomaron asiento, mientras que el sequito real se fue poniéndose en cuclillas alrededor de ellos.
Antes de empezar la conversación y al objeto de darle un giro favorable,Iradier descorchó una botella de brandy, lo que produjo en los asistentes una alegría mal disimulada, el mismo rey perdió por un momento la gravedad con que forzosamente se revestía. Se busco un interprete e Iradier hizo entrega de la carta del gobernador de Fernando Poo en virtud de la cual Kombeñamango debía cederle la casa y darle toda la protección que estuviese a su alcance; la carta pasó de mano en mano, fue examinada delante y detrás por todos; al fin la cogió el rey para luego remitirla al interprete porque él andaba corto de vista y sus gafas se habían roto pocos días antes faenando en la captura de tortugas.
Iradier tuvo que hacer una introducción del contenido, pero la carta fue traducida de español al portugués, al inglés y al Benga. Kombeñamango fue un rey muy respetado por todos; hombre tranquilo y respetuoso de los que le rodeaban, gran pescador de tortugas, tierno y amante de su media docena de esposas, padre consentidor y tolerante con los culpables. ¿En que consistía pues que los corisqueños le temían, según expresión de ellos mas que un leopardo hambriento o mas que un tornado o una trompa? Simplemente porque había demostrado con sus hechos ser un hombre de genio y carácter indomable; fue Kombeñamango quien agarró de los cabellos y derribó a tierra al comandante de la goleta española en presencia de su marinería armada , él fue el que abandonado por los suyos avanzó machete en la mano contra la bayonetas españolas, el que despreciando la metralla asaltó una factoría de Elobey obligando a los alemanes a aceptar su dictamen , es decir aceptar para su compra las gomas elásticas contadas en lugar de pesarlas; en fin era, respetado y temido al propio tiempo; tanto en Corisco que en el Río, lo mismo en Bapuku que en Ukudi Masei Kombeñamango es quien sucedió al rey Imunga o más bien Munga King según le llamaron los ingleses en Corisco. Todos los reyes que se sucedieron en Corisco desde Imunga hasta el ultimo de todos; el rey Uganda sufrieron mucha presión , acoso permanente y vehemente de parte de las autoridades militares francesas del Gabón que estaban dispuestos a adueñarse de Corisco y todas las islas colindantes; incluido los Elobeyes ; es así que en tiempo del rey Imunga los franceses de Gabón se presentaron a él proponiéndole una suma de dinero en metálico en el acto mas un sueldo de 100 pesos (mas de lo que le daban los españoles) contra la entrega de Corisco a la soberanía francesa, como en otras ocasiones el rey volvió a reiterarles que no podía cederles Corisco porque era español, con lo cual los franceses se retiraron sin abandonar sus intenciones ; muerto el rey Imunga los franceses que no habían renunciado a sus intenciones volvieron a la carga y se presentaron al rey Kombeñamango pidiéndole a este nuevo rey la isla de Corisco, pero los franceses no contaron con el carácter brutal que a veces tenía Kombeñamango y que demostró en aquella ocasión obligándoles a volver sin ningún resultado. Durante el reinado de Kombeñamango en Corisco, el capitán de fragata Francés M.E. Masson gobernador de Gabón, declaró en agosto de 1883 territorio francés la zona de Eboko actual Bogo situada en el fondo de la bahía de Corisco que venía siendo parte del territorio español desde 1843, pocos días después, el mismo capitán de fragata volvió a ocupar otra parte del territorio de la bahía de Corisco que se llama Bolokobué situada en la parte izquierda del islote Mbañé en tierra firme ; los franceses viendo que estas dos ocupaciones no fueron revindicadas por España decidieron ocupar la punta Mbuene situada en la parte derecha del islote Mbañé en tierra firme; donde construyeron un fuerte en madera. Cuando Kombeñamango tuvo conocimiento de dicha anexión, tripuló una ligera embarcación con gran riesgo de su vida y recorrió los 350 kilómetros
que separaban Corisco con Fernando Póo para entrevistarse con el gobernador general el cual tampoco reaccionó a la vista de todos estos acontecimientos. Muerto Kombeñamango, fue nombrado rey de Corisco; Utimbo Mwa Indjendji que durante su reinado los franceses volvieron a presentarse en Corisco pretendiendo ocuparlo en nombre de Francia, hicieron regalos y prometieron grandes cosas; los habitantes de la isla alentados por el mismo rey Utimbo mwa Indjendji, Medico, Bonkoro Imama y otros amenazaron al buque francés con entrar en abordaje si no levantaban el ancla durante la noche, de esta manera volvieron a librarse de los franceses.
Concluirá en el próximo
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