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Por:
Trinidad Morgades Besari
Vicerrectora de la Universidad de Guinea Ecuatorial
Presidenta de la Asociación de la Prensa de Guinea Ecuatorial
Presidenta Comisión Acción Familiar del Club de Rotarios de Malabo
Membila(1) quiere saber, los jóvenes quieren saber qué pasó, cómo y cuando pasó, quienes hicieron que esta fecha, 12 de Octubre, sea un día importante en este país. Según ellos, nadie explica las cosas con claridad, el tiempo va pasando y con él los testigos oculares que se dice que sintieron, vivieron, se entusiasmaron, se esforzaron para que hoy podamos celebrar un día nacional. Relatar un acontecimiento histórico tan reciente, no es una tarea fácil, se sabe que cada persona cuenta los hechos según su conveniencia, por eso los auténticos historiadores dicen que para más veracidad de un segmento de la historia hace falta que el tiempo haya atenuado las posibles ganas de protagonismo de los vencedores y cicatrizar las heridas abiertas de los vencidos. Para ser objetivos hay que leer, analizar los datos de los hechos. Para la mayoría es un día de fiesta más, para unos es un día de jolgorio, para otros pocos es un día de profunda reflexión: (quo vadis Guinea Ecuatorial).
Membila y compañeros, yo también fui joven. Después de mis estudios en España regresé a mi país en 1958. Ignoraba muchos de los caminos por los que iban los cambios sociales, políticos y económicos en Africa, algo más tarde, me enteré que habían ciertas inquietudes que “a soto voce”(2) tenían lugar en los (vigil, rogia, abaha y playas bajo los igombi-gombe)(3) de este país; entonces pregunté y uno de los padres de nuestra Independencia, Federico Ebuka Eyamba (conocido con el afectuoso nombre de Papá Ebuka) me contó que también en los Territorios Españoles de Guinea Ecuatorial (TEG), hoy Guinea Ecuatorial, había llegado el grito de LIBERTAD que ya tocaban los tambores de toda AFRICA. Seguro que cada uno de los testigos oculares tiene su propia versión sobre lo que pasó. Membila y compañeros, aquí solo os haré un breve de lo que vi, leí y apunté acerca del tema. A vosotros os corresponde seguir preguntando y estudiando los jalones de aquellos momentos para conocer mejor esta gran hazaña que llamamos primera INDEPENDENCIA de nuestro país.
Colonizar y su doctrina, colonización, es un proceso que ha estado patente en todos los momentos de la vida de la humanidad: un pueblo domina a otro pueblo, aduciendo siempre alguna razón del por qué de su actitud. Las primeras colonias que hemos estudiado en nuestros aprendizajes de historia, son del tipo mediterráneo (fenicios, griegos, cartagineses) establecían campamentos de transacción comercial en los territorios donde arribaban. Más adelante, llegó Roma e implantó un nuevo concepto de colonización (expansión demográfica, impulsar su cultura, su lengua, su administración política en los territorios donde arribaba). Por lo tanto, la organización de todos los asuntos públicos se diseñaban en la metrópoli, Roma. Por lo tanto, la gente de los territorios dominados había que pasar por un largo proceso cultural de asimilación.
En los siglos XVII y XVIII Inglaterra, Portugal, España, Francia, Alemania (que ya tenían vastos territorios colonizados en otros continentes) inician el control político, económico y social de Africa, Asia, América, Australia, India. Empieza la política expansiva extracontinental de las grandes potencias europeas de entonces. El desarrollo industrial y mercantil que tuvo lugar en el último tercio del siglo XIX trajo consigo la elaboración de productos naturales (algodón, madera, café, cacao, oro, plata, cobre, especias, etc.). El producto de artículos similares de las fábricas de las potencias europeas y el consumo interno se satura. Entonces, la Europa industrializada inauguró una época de implacable competencia. Cada potencia necesitaba un coto cerrado en sus respectivos territorios coloniales para consumo y suministro. Aparecen dos tipos de colonias: colonia de ventas y colonias de explotación de materias primas.
África se convierte en una gran fuente de suministros y posible mercado; África no solo proporciona recursos naturales, sino también humanos (esclavos). El colonialismo entonces, en realidad, era una gran necesidad de materias primas y obtención de una mano de obra a bajo precio. J. Ferry (1882) dijo que el colonialismo, de las grandes potencias de entonces, era hija de la revolución política de la era industrial. Europa lanza la teoría de la superioridad de la raza blanca (Gobineau y otros): esta raza tenía el derecho de aprovechar los recursos naturales del mundo ya que las otras razas no eran capaces de explotar. Ante esta actitud tan negativa, se alzan las voces de los humanitarios (humanistas, misioneros, exploradores científicos, antropólogos, etc) que dicen que la colonización debería ser una función bienhechora que había que realizar en los países atrasados. Colonizar, entonces, ya era el sagrado deber de Europa de servir a la humanidad; no era justo abandonar a la ignorancia a la mitad los hombres, mujeres y niños del mundo. Así pues, la mentalidad de la época apoyaba la empresa colonial como una acción benéfica y gloriosa, “después de la Providencia Divina, la Gran Bretaña era la mayor fuerza bienhechora del universo”. Europa y todo el sistema colonial, según Carlyle, dominaría el mundo en los seis mil años venideros.
El prestigio de la potencias, de la época, se medía por la extensión de sus colonias. Para evitar posibles roces entre Potencias se hizo la Conferencia de Berlín (1885, el reparto de Africa). Aún así, en la última década del s. XIX. Ya dentro del s. XX. empezó a producirse incidentes (los Boers 1902, conflicto ruso-japonés 1904). La I Guerra Mundial trajo la explosión definitiva de los países europeos. El itervencionismo norteamericano, en el conflicto europeo, influyó notablemente en la cultura colonial europea. La primera resquebradura del sistema colonia fue la independencia de América del Norte (14 de Julio de 1776), el compromiso político de este país se apoya en la Declaración de Derechos y la libertad de los pueblos, estos principios se oponían al monopolio político y comercial que ostentaban los europeos en el mundo. Muchas dependencias coloniales se convirtieron en Protectorados, es decir, los mandatos europeos ya eran temporales, esta postura comenzó a alentar la idea emancipadora de Africa. La II Guerra Mundial dio la pauta definitiva a los movimientos de liberación que excomulgó el “glorioso principio de la otra liberación colonial europea”, es decir, de occidentalizar Africa, principio que había creado dos tipos de africanos occidentalizados: el asimilado y el evolucionado.
Cuando hago un paseo histórico de la colonización analizando algunos puntos claves de su proceso, llego a esta conclusión: sí, es verdad que en la colonización europea de Africa se cometieron actos abominables; pero mi tendencia reconciliatoria de algunos hechos históricos me hace ver que el tema de la colonización de Africa tiene sus sombras y sus luces. Si queremos entrar en una verdadera era de paz y concordia, hemos de recoger las luces del colonialismo para hacer la “tercera vía” que es el camino que nos conducirá al encuentro de nosotros mismos.
Papá Ebuka me explicó que el movimiento de liberación que él y sus compañeros lideraron (1939-40) llegó a ellos, entre otras fuentes, a través de Manuel Balboa, padre de Abilio Balboa Atkins que fue alcalde de Santa Isabel (hoy Malabo). Manuel Balboa, era masón, un señor mayor que tenía mucha cultura política y reunía a algunos jóvenes (de entonces) en el patio de su casa, y les explicaba algo del Panafricanismo: Movimiento ideológico y político social, que en un sentido anticolonialista y emancipatorio, defiende el derecho del continente negro a determinar sus propias formas de organización política, social y económica. A partir de la II Guerra Mundial, este movimiento toma un gran incremento, tendente, tras conseguir la independencia de la mayor parte de los Estados Africanos, a la integración de dichos Estados mediante uniones y federaciones. Manuel Balboa fue confinado en Basilé, durante algún tiempo, donde cogió una neumonía y se murió.
Papá Ebuka y sus compañeros: terratenientes, ricos-hombres y otras personas de menos recursos económicos formaron una piña social con todas las etnias y grupos sociales que componían el textura demográfica de este país: fang, bubi, ndowe, bujeba, annobones, krio, más caboverdianos, santomes, nigerianos y un puñado de españoles (afincados en el país). El grupo se componía de personas que no procedían de escuelas especiales ni de universidades. Solo era gente de bien que impulsados por altos ideales y aspiraciones positivas, creían, sobre todo, que este pequeño país podría ser grande y se pusieron en marcha para cambiar el panorama de súbditos a ciudadanos libres y comprometidos. No se consideraban “políticos” sino luchadores. Con este ánimo crearon su movimiento de liberación. Eran subversivos, por este motivo celebraban sus reuniones por las noches, bajo los cacaoteros y cafetos calzados de alpargatas y lámpara de bosque en mano. Diseñaron los colores de nuestra bandera nacional y les dieron su enjundia, más adelante, un hispanoamericano les compuso la música del himno nacional. Insistieron que la música del himno diera énfasis a unos puntos fundamentales: una marcha para seguir siempre delante; un adiós a los que se habían ido y los que se irían en defensa de la libertad, finalmente la visión de un futuro diáfano. Pensaron muy bien el valor y contenido de las palabras: Unidad, Paz y Justicia. La elección del 12 de Octubre, no fue una casualidad, como hoy dice la gente que no se informa de nuestra historia. Se eligió el día de la Hispanidad porque querían formar un triángulo con un sólido contenido ideológico, económico y lingüístico y que en cuyos tres vértices estarían España, Hispanoamérica y Guinea Ecuatorial. Además, querían significar que aunque nos desgajábamos políticamente de España, podíamos cabalgar juntos, como Don Quijote y Sancho (que aún siendo diferentes) hicieron un camino de un futuro universal.
Hay mucho más que analizar, explicar y escribir. Por eso, Membila, tu generación tiene que seguir preguntando, leyendo, observando y tomando notas para tener más informaciones objetivas sobre este día, 12 de Octubre, en que recordamos un hito más de la historia de este país; para no repetir errores.•
(1) Un nombre africano. (2) Decir algo en voz muy baja. (3) Arbol de sombra en las playas de la Región Continental.
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