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Por: Roberto M. Prieto, Director de “La Gaceta”
El amigo, compañero y periodista de Ebano y Gaceta, D. Antonio Nsue Ada, publica un interesante articulo, en el que hace una consideración sobre la Ley de Prensa de G.E. y las libertades periodísticas, cuyo acertado análisis vale la pena tener en cuenta .
Por nuestra parte y nuestra experiencia de 11 años editando 117 números de Gaceta y 30 del Correo de GE, nos gustaría aportar algunas consideraciones en apoyo de los argumentos de Antonio Nsue Ada.
Primero, diremos que la Ley de Prensa é imprenta y su ampliación posterior a los medios audiovisuales, es una muy buena ley de prensa similar a cualquiera de Europa y basada en parte en la Ley Fraga española , que elimino la “consulta previa” (censura), para dejar la responsabilidad en manos del director de cada medio ante los tribunales ordinarios de justicia en los casos de injurias, falsedad maliciosa, atentado a la intimidad, inducción a la violencia, drogas, seguridad del Estado, etc., ya que las libertades tienen siempre su línea roja ó techo.
Pero al margen de estas interpretaciones, que solo a los ámbitos judiciales corresponde, la ley de prensa de G.E. es buena, porque no contempla censura ni “consulta previa” y protege el derecho del secreto de la fuente informante, salvo que el juez estime que debe revelarse. Aquí como en cualquier país democrático, las autoridades de cualquier rango y sector no tienen jurisdicción sobre el enjuiciamiento y sanción por motivos de opinión vertidos en la prensa, salvo los juzgados competentes; así es la democracia verdadera.
Por lo tanto en Guinea, como en otros muchos países, el problema no es la ley de prensa, sino las actitudes y los poderes facticos, que juzgan y castigan las opiniones que no les gusta, sin pasar el asunto a los juzgados competentes. Había que aclarar que “libertad de prensa”, no es el derecho solo para alabar y ensalzar las acciones de las autoridades, es también para criticarlas, dentro de los limites de la corrección y sobretodo de la veracidad de los hechos que se comenten y las limitaciones que antes habíamos mencionado; para cualquier país esa critica es beneficiosa, ya que crea estado de opinión y permite correcciones favorables.
En un medio de comunicación hay dos responsabilidades, la penal y la civil; la primera aplicable solo por los jueces a injurias, falsedades dolosas y publicación de temas de la seguridad del estado, racismo, etc. , responsabilidad aplicable al autor del articulo, siendo el medio subsidiario en materia civil (sanciones y multas), en el caso que se trate de un articulo no firmado, el medio no esta obligado a facilitar el nombre del autor y asumiría las dos responsabilidades, penal y civil. En cuanto a la responsabilidad civil puede ser ejercida también por las autoridades del sector, sobre temas de incumplimiento de licencias y de la ley de prensa.
Lo que es evidente que para una libertad de prensa plena, hay que evitar que autoridades y personas “influyentes” presionen a los medios y que no se den los muchos casos que podríamos comentar y algunos sufridos por La Gaceta en sus 11 años de edición.
Un tema que comenta el compañero Antonio Nsué, es que no hay empresas fuertes de prensa, y que los guineanos con medios no les interesan la actividad editora y que la población no tiene mucho interés por la prensa. Aquí habría que decir que salvo La Gaceta y Asonga, los demás medios son estatales y es lógico que sigan la línea editorial que se les marque y los que no son estatales tienen que sufragar, como Gaceta, sus gastos de impresión en España (aún no hay imprentas para hacer Gaceta en GE), personal, envíos aéreos, etc. con el importe de su publicidad y venta, al no tener subvención alguna de nadie, ni en G.E. ni en otro lugar, lo que hace que no sea un negocio apetecible, por su inestabilidad y falta de apoyos financieros.
En cuanto al interés de los cuidadnos de G.E. , por la presa, aquí discrepamos con Antonio, el ciudadano quiere leer cosas de interés y cuando se le ofrece temas atractivos, en los que pueda reflexionar ó informarse de realidades y verdades, compra, escucha y ve el medio que se lo ofrece, lo que pasa es que hay mucha información carente de interés para el ciudadano, discursos caducos, informaciones ya pasadas anteriormente y que no tienen interés, etc.: hay que pensar que hoy en día el ciudadano guineano tiene opción, gracias a la democracia y que no ocurre en todos los países , a ver canales de TV. Franceses, españoles, nigerianos, etc. y a comprar en Martínez y otros lugares la prensa extranjera que quiera, con lo que va formando una opinión de lo que es y dice la prensa de otros países y luego compara con los contenidos de la prensa de su país, y encuentra que muchos temas no le interesan y de ahí el despegue a la misma que comenta en amigo Nsué Ada y la falta de habito a la lectura del ecuatoguineano en general, porque también hay un sector muy adicto a la lectura de prensa y libros. No olvidemos que hace 15 años la azafata del único avión que venia de Europa los domingos (Iberia), decía aquello, “Sres. Pasajeros no bajen los periódicos, que las autoridades locales no lo permiten…”
Los tiempos han cambiado radicalmente, ya un guineano no precisa autorización para salir de su país, muchos de los que estaban en España, por varios motivos, los vemos integrados en su país y con las lagunas a solucionar, como la manía de prohibir hacer fotos, pese al decreto de S.E. El Presidente de la Republica, que publicamos en éste número, iremos a un desarrollo turístico de este bello y formidable país, que se integra en las normas democráticas de la comunidad internacional. •
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