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Por: Kayo Cotchoni, Redactor en Madrid
Por fin la lucha incesante de numerosas organizaciones para la erradicación de la mutilación genital no ha caído en orejas de sordo, el gobierno de Eritrea dio finalmente el gran paso anunciando públicamente la prohibición de la mutilación genital femenina (MGF) en los primero del mes de abril del corriente, en ese país donde casi 90% de las mujeres han sido victimas de la infernal práctica de la escisión del clítoris.
Todos los demás países en el mundo que siguen practicando este acto crapuloso que consiste en eliminar el clítoris o mejor dicho la eliminación total de toda la parte externa del genital femenino, deben de prohibirla. Muchas de esas mujeres que han sido victimas de la mutilación genital acabaron por tener serios problemas de placer en sus relaciones conyugales aparte de las que han sido contaminadas por muchas enfermedades y sobre todo el VIH/Sida a causa del multiuso del mismo cuchillo para mutilar a varias mujeres a la vez. Otras acabaron teniendo una hemorragia irreversible, traumas e infecciones.
Yo me pregunto ¿por qué todas esas cosas negativas pesan la casi totalidad del tiempo sobre la mujer y en particular la africana? Creo que hay todavía un gran camino que recorrer en los países africanos y en Oriente medio en cuanto a una real emancipación y valoración de la mujer y es menester extirpar de la mente de muchos dirigentes conservadores religiosos o animistas que en nombre de cualquier tipo de divinidad atrasada y absurda, se empeñen en animar y obligar a que perdure los actos que menosprecian la condición de la mujer en nuestro planeta.•
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