Algunos responsables de la Delegación Gabonesa, se olvidaron del Fair Play que en el fútbol se practica siempre, para adherirse a otras facetas u organigramas sociales.
Los gaboneses se contentaban en ganar los combates y les molestaba perder; sin embargo, se olvidaron de un pequeño detalle, que en el deporte existen tres resultados: victoria, empate y derrota.
Por cada combate perdido, algunos irresponsables de esta delegación deportiva, encabezados por el Presidente de la misma Federación de Boxeo de este país y uno de los dos responsables del Cuadro Técnico, este último conocido por Essinghan, interrumpían los combates y hasta llegaron a destrozar la mesa del jurado y enviar al basurero toda la documentación que obraba encima de la misma; y por ende, el mismo Presidente de la FEGABOX se le ocurrió convertirse en pugilista, subiendo al cuadrilátero para hacer gestos al público impropios de una persona responsable.
Y por reincidencia e insultos constantes tanto a los responsables del Ministerio de Educación, Ciencia y Deportes, así como al mismo Presidente de la Federación de Boxeo de la Zona IV de África, el gabonés Nzigou Mamfoumbi Bonaventure,
Los agentes del orden se vieron obligados a desalojar de la sala a los infractores.
Al margen de este incidente - que no mermó en absoluto el desarrollo de la competición - destacar el buen ambiente registrado tanto al inicio de la competición como al final de la misma.
Ningún pugilista fue hospitalizado ni recibió algún daño físico durante la competición, excepto un centroafricano, que en todo caso, no necesitó la ayuda de nadie para alejarse de los cuadriláteros y darse por vencido cuando se retiró por KAO en el primer asalto ante su rival camerunés en el último combate de la competición, correspondiente a la categoría de los Pesos Pesados, el último combate del evento.•