 |

  |
No se trata de una adaptación neozelandesa de la famosa obra de Herriet Beecher Stowe sino de una cabaña real, construida torpemente en Invercargill, en el extremo meridional de la Isla Sur de Nueva Zelanda, en 1859. En aquella época el pequeño puerto de Invercargill recibía continuas visitas de barcos balleneros, con abigarradas tripulaciones de todos los colores. Así, un buen día apareció por la ciudad un ciudadano de fuerte color azabache hablando español con fuerte acento caribeño y un inglés con elevada dosis de “pichinglish”. Se llamaba Antonio Ricardo Williams y la gente supuso que era un esclavo escapado o liberto procedente de alguna isla del Caribe y que buscaba simplemente la libertad y una vida mejor que la que disfrutaba, o más bien padecía, en su isla caribeña. Sus ancestros procederían de África Occidental ¿Acaso de Guinea? Nunca se supo. Observó unos desmontes deshabitados y sin vallar en las afueras de Invercargill, y allí ocupó el terreno en el que construyó su cabaña. Lo hizo sin contar con el permiso de su propietario, que seguramente lo había adquirido de los nativos maoris a cambio de cuatro chucherías sin valor, pero que hábilmente había inscrito su propiedad en el libro sagrado de los terratenientes: el Registro de la Propiedad. Antonio, tras erigir su tosca y poco confortable cabaña, se instaló en ella y pronto empezó a ser aceptado por la comunidad local por su discreción y por su profundo conocimiento de las propiedades curativas de hierbas y distintos productos vegetales. De esta forma consiguió modestos ingresos como curandero y experto en medicina natural, por lo que se le empezó a llamar “The Black Doctor” (El Doctor Negro), título que le llenaba de orgullo. Vivía en compañía de una pléyade de gatos, perros y pájaros y cuidando su jardín más que su propia casa, especialmente en el cultivo de plantas medicinales. Nuestro personaje, a pesar de una apabullante pobreza, vestía pulcramente y en las fiestas se endomingaba con chaleco, gabán y chistera al estilo de los burgueses locales. Pero un buen día el Tío Antonio o Doctor Negro se encontró con que el cartero llamó a su puerta. No sabemos si llamó dos veces o más. El mensaje fue de lo más desolador. Los abogados, Señores MacDonald y Russell, representantes del terrateniente, instaban al inquilino a largarse prontamente de su cabaña, acusándole de ocupa y de intruso. El pobre Antonio no podía creer lo que leía. Su reacción fue fulminante. Empuño una pluma y en un maratón de faltas de ortografía contestó a los abogados. Encabezó la carta con sus iniciales A y W, en medio de las cuales dibujó una daga o puñal. El texto traducido al español sería: Sr. Si Vd. se atreve a pretender mi propiedad y he oído que Vd. iba a desahuciarme, yo voy a matarle, así me ayude Dios. Le aviso por su vida. Firmaba: Antonio Williams, conocido como el Doctor Negro. La carta la dirigió a los Sres. MacDonald and Russell de Invercargill1 y fue franqueada con un sello de Nueva Zelanda de 1 shilling (chelín), de 1862, cuando para una carta local el franqueo era entonces de ½ penique y Antonio había pagado 24 veces más, lo que constituía un verdadero dispendio para la débil economía de Antonio. Seguramente quiso asegurarse de que la carta llegase a su destino e iría certificada y urgente aunque en ella no aparezca ninguna mención de esto. En cambio, si se observa claramente un matasellos con leyenda INVERCARGILL, NEW ZEALAND y la fecha: JU 17 1863. Antonio no cumplió su amenaza, o si lo hizo con magia negra, ésta no surtió el menor efecto y poco después, con pocas contemplaciones, fue puesto de patitas en la calle. Tan misteriosamente como había apareció en lnvercargill, despareció de la población, posiblemente a bordo de otro buque ballenero, y nunca se supo nada más de él.•
1El texto original, con todas sus faltas de ortografía es: Ser / if you derre to pretend to my / properret and / az i hired you / where gone to hiyect Me i wille / kille you So help mi godde / I warne you for your life “Antonio Williams” noune az de Blaque Docter.
Fuentes: New Zealand Memories. Dec 2006/Jan 2007; T. Jane, Southern People. NZ, 1998; Southern Museum and Art Gallery. NZ.
|
 |
 |