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La Cámara de Comercio é Industria Hispano-Guineana, con sede en Madrid, estuvo presente en Malabo, al frente de su presidente D. Carmelo Nvono-Ncá y su Dtor. Gral. D. Javier Morillas, profesor de la Universidad San Pablo de Madrid, presentando al recorman náutico mundial D. Álvaro de Marichalar, que entre otras proezas deportivas náuticas, ha realizado la vuelta marina a España, infinidad de récord náuticos y finalmente el recorrido marítimo, entre Roma y América, surcando el océano Atlántico en 800 horas de navegación y 18.000 Km. , todo ello sobre una moto acuática de 2 x 0,80 Mtes., en posición de pies y sorteando olas de hasta 8 metros, caídas a mares poblados de tiburones y aguantando temperaturas de gran frialdad y el peligro de accidente mortal en cualquier momento .
Pero antes de su relato, diremos que Marichalar y los miembros de la Cámara, fueron recibidos por S.E. El Primer Ministro de G.E. D. Ricardo Mangue, así como por el Rector Magnifico de la Unge, D. Carlos Nze Nsuga, la directora del Centro Cultural Español, Dª. Gloria Nistal, en la embajada de España (ausente en España el embajador) y contaron con dos villas presidenciales en Atepa y tres coches de presidencia para sus desplazamiento, lo que identifica el alto nivel de la visita y de la recepción de las autoridades guineanas a sus visitantes.
El acto de proyección de la travesía atlántica y explicación de Don Álvaro de Marichalar, se celebró en el aula magna de la Universidad, repleta de autoridades, docentes, prensa y estudiantes universitarios, siendo presidido el acto por el Secretario de Estado de Juventud y Deportes, S.E. Don Pedro Mabalé Fuga y la Decana de la Facultad de Letras de la UNGE , Dª. Mª. Teresa Avoro Nguema.
Le presentación del deportista español, estuvo a cargo del presidente de la Cámara de Comercio Hispano-Ecuatoguineana, D. Carmelo Nvono-Ncá, que relató las proezas náuticas de D. Álvaro y su preparación física y psíquica para afrontar estos retos y sus peligros . Comenzó su disertación el Sr. Marichar, diciendo que la clave del éxito de esta travesía del océano Atlántico, esta e la resistencia y la capacidad asumida de sacrificio y peligro, incluso de muerte y por ello a su pequeña embarcación la ha puesto de nombre “Numancia”, en recuerdo a la heroica resistencia, hasta la muerte, de los defensores de dicha ciudad, hace 2.000 años, ante el poderoso ejercito romano.
Con una prosa fácil y penetrante, mientras paseaba por los pasillos del aula, entre profesores y alumnos, D. Álvaro fue relatando su odisea, que comenzó en Roma, luego la isla de Sicilia, seguidamente cruzó el mediterráneo hasta Túnez (Cartago), siguió a Palma de Mallorca (España),donde el almirante Sánchez de Barcaiztegui, le entregó banderas españolas, para que las fuera intercambiando con las de los países en los que tocara tierra; después Alicante, Puerto Banús (Marbella-Málaga), subió con su embarcación por el río Guadalquivir hasta Sevilla, seguidamente Cádiz, donde el capitán de la corbeta “Navarra”, (D. Álvaro es la región española de Navarra), hizo un emotivo discurso y siguió a la costa atlántica de Marruecos, Safi, Sido Ifni y Agadir y de ahí navegó a las islas españolas de Canarias, última escala antes de enfrentarse con las olas de 8 metros del océano Atlántico, lo que hizo hasta llegar a la isla de Antigua, luego San Bartolomé (Francesa), Reunión, Puerto Rico, República Dominicana, Bahamas, Florida ( Miami-USA) y finalmente New York, fin de su prodigiosa aventura .
Lamentamos que nuestro espacio sea limitado, para contar las anécdotas y vivencias que Don Álvaro nos contó durante las dos horas que duro su intervención, que fue compensada con unos aplausos continuados y entusiastas, por alumnos, profesores y autoridades presentes. Ese día la película de su aventura se retrasmitió por la televisión de G.E. en dos ocasiones.
Terminamos nuestra crónica con algunas de sus frases fundamentales ,”mi pasión es la navegación y sortear la mar como un delfín”, “lo importante no es caer, sino saber levantarse, una y otra vez”, “esta travesía es un duelo de la muerte con el mar”, “lo peor en la mar es la niebla, pues esconde las referencias”, “el peligro de las caídas de la embarcación en aguas del caribe son la gran cantidad que hay de tiburones”, etc.
En el coloquio y a la pregunta de este redactor de si había rezado a Dios, en esos momentos de peligro, Don Álvaro dijo, “si, te acuerdas de Dios y de la inmensidad de su creación en océanos, como el Atlántico”.•
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