Nuestro colega Ebano trataba este tema, con motivo del desgraciado accidente del camión que arroyo a estudiantes concentrados, con resultado de muerte y heridos y que Gaceta reflejó en el número anterior, como homenaje a estas inocentes víctimas.
Nos adherimos a la felicitación a S.E. El Primer Ministro del Gobierno, Don Ricardo Mangue Obama Nfube, al tomar rápidas cartas en el asunto, reuniéndose con profesores y responsables y detectando un aspecto básico del problema, al prohibir, en lo sucesivo, estas concentraciones masivas, que tanto por lo incontrolable de una masa estudiantil, como el padecimiento de los mismos, que pasan horas y horas en los lugares de concentración, sin que nadie les lleve un vaso de agua ó un bocadillo y que tienen que apear a largas distancias .
En el caso de la concentración que comentamos, que era para oír orientaciones sobre los peligros y prevenciones del sida, cuyo acto no se celebró, había concentrados niños de 6,7 y 8 años, que tienen que ser informados con más edad.
Parece prudente un manejo coordinado y controlado de estas concentraciones, si vuelven a producirse y dotarlas del mínimo presupuesto de agua-bocadillos.•