Por: Rufino Ndong Esono Nchama
Director General de Cultura
Es por lo general fornido y valiente .De recia musculatura, se hace a las privaciones de la vida con una serenidad inalterable, soportando de grado la carestía y el hambre más devoradora, bien así como cuando se le presenta ocasión para ello embaúla cuantos manjares se le ponen delante .De una osamenta a prueba de bomba, sobre sus espaldas igual caen las lluvias más torrenciales, siempre que hay necesidad de soportarlas.
Arrellanados en camastros que ponen grima al más osado anacoreta, dormía poco quedando listo a las primeras horas de la mañana como los gallos ;andarín más que un diestro corredor, no conocía el cansancio ,siempre y cuando una palabra lo requiera yéndose allá donde se ventila cualquier asunto con la curiosidad más inquietante. Haragán por naturaleza y convencimiento, hasta para comer tenía pereza, haciéndolo por más que no lo perezca como con fastidio, cumpliendo aquello que del perezoso dice la Escritura, que hasta para sacar la mano del seno tenía pereza.
Sufrido hasta el exceso, aguanta retortijones soberanos de estómago vacío horas y más horas, pasándolas muertas en las casas de la palabra con sus compañeros, tan necesitados como él mismo, hasta que a determinadas horas se le ponen delante manjares.
Paciente por constitución y sufrido en demasía allá pasa sus mejores días y horas en la casa de la palabra, pipeando como una chimenea cuando tiene algo de tabaco virginia, charlando y bostezando cuando no, en espera de comida y peregrinos que le rompan la monotonía de la vida pueblerina en que se mueve sin cesar.
Hombre de poquísima necesidades, con unas cuantas y contadas prendas y con dos puñados de duros se hacía su casa y hogar, constituyéndolas con una sola vez que se vaya a Fernando Poo con dos años de contrato que se haya enganchado con algún europeo.
Amigo de una compañera ,hacían los dos la travesía de la vida, contentos cuando se llevan bien, a mojicones y trompazos cuando mal ,que rematan en duelos y quebrantos estentóreos y en disoluciones que se sueldan a veces tiempo después como si nada hubiera pasado.
Padre de familia, pasaba sus delicias con sus pequeños cuanto tiene la suerte de engendrarlos, flechando endechas en caso de no poseerlos, siempre dispuesto a producirlos, valiéndose de cuantos encantos y medicinas le propinen los que entendían de semejantes achaques y menesteres. Hombre de su mujer, no soportaba infidelidades en su hogar, velaba por la honradez del mismo, pronto a romper lanzas cuando algún advenedizo se introduce tentador por aquellos aledaños .Compañero de ella, tenía su mejor apoyo en su mujer sacando de su debilidad más de lo que le permitía la endebles de la misma, propinándola en cambio los pocos ahorros y dinerillos que haya podido atesorar con sus trabajos y comercio.
Hombre feliz en medio de sus lares, pasaba sus días tranquilo ,sin las zozobras y sobresaltos que a tantos atormentaban la existencia , sin los sinsabores de lo porvenir ,atento tan sólo a lo que tiene delante ,fiado en la abundancia de sus bosques y en las reservas que se esconden en las naturaleza y en los elementos de que se rodea ;con dos fincas o plantaciones ,asegura todo el año, sin preocuparse poco ni mucho de lo demás seguro de los tiempos y del ciclo de las estaciones por haberlo así contemplado invariablemente desde los primeros días de su nacimiento.
Hombre de arco y de machete, se hizo a la caza y a la pesca cuando sus pueblos se extienden a el río caudaloso, más contento que un rico acaudalado, seguro del plato que ha de cosechar. Audaz en la lucha se entrenaba en ciertas ocasiones en las que de cuando en cuando se celebraban en los contornos de su lugarejo, acudiendo veloz a la cita a correr la suerte que le depare su paciencia y habilidad
Ajeno a todo evento, sólo en éste ponía toda su atención, vitoreando a los de su bando cuando salen ellos victoriosos, jaleando la victoria con ardor rayado en delirio y frenesí.
Triunfan empero los de la banda contraria, llevando en voladas al protagonista de la liza y allá son los comentarios y las excusas y razones por las cuales se explica la derrota .Decidor en demasía , nunca llega la sangre al río, contentándose con unas pullas lanzadas en desquite de la vergüenza que a las veces se ve precisado a devorar. Campechano y amigo en menos de sus tres por cuatro, se hace al extranjero con facilidad, brindándole con generosidad sus risas y caricias, cual si siempre se hubieran conocido: hombre de poca cortesía suple con la espontaneidad de su carácter lo repulsivo de su cara haciéndose querer por la naturaleza con que brinda cuanto se halla en su vivienda.
Hombre en cierta manera ideal para nuestros días se hace imprescindible en toda empresa, corriendo con cuantos trabajos de realizan en la isla y continente; listo para todo, tanto se aviene a los climas templados de las llanuras y playas, como a los fríos de las montañas y zonas altas; curtida su piel con toda clase de privaciones soporta las cargas impasible, haciéndose a la brega más dura a poco de haberla experimentado. sano y moral en su constitución étnica, será el que a la postre se habrá de imponer a todas cuantas tribus y familias se hallan por la zona continental, si , guiado de la mano por una buena civilización, se sanea en lo que se refiere a la parte genésica y modo de conducirse en sus uniones matrimoniales. Prolífico como todos los de estas regiones, pierde parte de su fecundidad por el abuso que le permite su modo de ser y por la parte que en sus uniones toman los viejos de la tribu, esterilizando impasibles a muchas mujeres por el ascendiente en que siempre han vivido respecto este particular.
Joven con joven y en la edad conveniente, el Fang es tan fecundo como cualquier otro de sus compañeros bantús, bastando él solo para poblar nuestra región; los ejemplos de las parejas frescas que se unen en la zona continental, dan un porcentaje de natalidad tan elevado, como el muy subido que se admira en la isla de Bioko (Antigua isla de Fernando Poo).•