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La Circulación Vial

Por: Francisco Abaga Ndong

Qué pasa con los taxistas? ¿Existen requisitos para ejercer el servicio publico como taxistas? ¿Existe algún control sobre las tarifas de los taxis? ¿es que los taxistas tan siquiera poseen permisos de conducir? ¿Alguien Controla la circulación de estos supuestos profesionales del volante?
Estas preguntas y muchas más son las que uno cualquiera se ve obligado a hacer después de haber tomado un taxi a haber circulado con su automóvil en las ciudades de Malabo o Bata.
Si empezamos solo con la imagen a la presentación de los vehículos denominados taxis, o el propio atuendo de los llamados taxistas, uno se da cuenta que realmente hay algo que no va bien. Así vemos que esos vehículos al servicio del publico, en su mayoría son muy viejos y destartalados, la mayoría de ellos están tan sucios por fuera y por dentro o huelen mal, que muchas veces el usuario sale del mismo ensuciado, a veces lesionado. La mayoría de los taxis no están ni pintados como tales, sobre todo los de Malabo algunos están averiados, sin frenos o con ruedas que incluso pueden provocarle a uno un infarto debido al movimiento cojeante de sus ruedas desgastadas.
Muchos vehículos ni siquiera están matriculados, dándose casos de que un vehículo salido del puerto a las 12 del medio día, a las 15 horas ya esta circulando tranquilamente como taxi en Malabo o en Bata sin matricula; ni qué decir que ninguno está asegurado y es casi seguro que muchos de estos taxistas probablemente nunca han oído hablar del seguro de automóvil.
El atuendo de los taxistas, hay que decir simplemente desagradable, ya que van todos de cualquier forma, hasta medio desnudos. Del atuendo de los taxistas, hay un verdadero desbarajuste, algunos van con pantalones cortos, con camisetas sucias muchas veces o rotas, con chancletas, en fin el aseo personal muy deplorable, un etc. de tantas y tantas irregularidades que el rosario no se acabaría, lo que en definitiva demuestra respeto cero el hacia el usuario.
Cuando uno para a un vehículo de esos llamados taxi, que al parecer va libre, lo primero que le inquiere despectivamente el señor taxista antes de subir en él, es: ¿Adónde vas? Y si le va bien ir a ese lugar, entonces le admite. Una ves dentro del taxi, de repente si otro viandante le para lo sube también, es decir, sube a todos los que le paren, según las personas que se quieran apiñarse en el vehículo y si el primero que subió no está de acuerdo, le bajan del vehículo y según la distancia que lleva recorrido, le exige a demás que pague; pero si acepta ir con otros, lo mismo pueden ser 5 ó 6, o más, independientemente de los que vayan bajando y subiendo durante el trayecto, los que naturalmente tienen que pagar los correspondientes 500 F Cfa.. cada uno. Lo cual significa por ejemplo que de Ela Nguema a Mañe Elá puede durar 30 minutos, puede cobrar perfectamente entre 3.000 y 5000 F Cfa.
Hay que tener en cuentas que en todo esto, el itinerario es indefinido, a uno le pueden dar las vueltas que sean, ya que van dejando a cada pasajero a su despido. Incluso a uno le pueden crear un grave problema familiar, porque, a alguien le pueden ver con una señora o señorita en un taxi o en un coche y decírselo a su mujer o verle ella misma, a viceversa decirle al marido o novio de una que hayan visto con su mujer o su novia en un taxi con fulano o fulana de tal, según si va o no pintado como tal taxi. ¿Se dan cuanta de qué problemas se crean muchas veces en algunos hogares, porque los taxis tienen que ganar dinero?
Téngase en cuenta que esta situación de taxi-bus, es reciente de Malabo en imitación en Bata, solo que en Bata se cobra 200.F. Cfa, mientras que en Malabo se cobra 500.
A ningún taxista de este país, le importa parar en medio de cualquier calle o de cualquier cruce de Malabo o Bata para subir o bajar a un pasajero, hubiese cual hubiese la circulación que hubiere en ese momento, con el consiguiente riesgo de accidente que con ello conlleva.
A ningún Taxista de este país, le importa parar en cualquier parte colapsando la circulación, mientras busca su cambio o espera que el pasajero lo esté buscando o simplemente está conversando con una chica.
A ningún taxista de este país le importa un comino dar la vuelta y cambiar de sentido haciendo las maniobras que tuviera que hacer, lógicamente colapsando la circulación en todos los sentidos, aunque ningún otro taxista respetará las maniobras de su compañero, quien pasará por el menor espacio que hubiese.
En casos de pinchazos, quedarse sin gasolina o cualquier otra avería, el coche lo dejan donde quiera que se hubiese averiado en medio de la calle o cruce en doble fila. Ni qué decir que naturalmente los taxistas tiene preferencia en cualquiera y todos los cruces de las ciudades, donde en la mayoría de los casos cruzan sin mirar siquiera si vienen otros vehículos o no. Y no se le puede decir absolutamente nada, porque te pueden incluso pegar todo porque el trato a “sus pasajeros” (así los denominan a los usuarios del taxi, en lugares de clientes), como a los demás conductores, es sin duda inadmisible; a los taxistas hay que rogarles como un favor para que le lleven a uno, lo mismo le pueden dejar a 500 metros del su destino, aun cuando uno vaya cargado de objetos y habiendo pagado por dichos objetos a parte.
En Guinea Ecuatorial da la impresión de que ser un taxista ya es como un “alto rango” en la sociedad, por lo que son intocables y no deben respeto a nadie ni a nada, ni siquiera a sus usuarios que se supone que son les que hacen ganar dinero.•


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