Por: José Antonio Ndong
El resultado del aumento masivo de la población asiática en el territorio nacional; y su presencia en más de una actividad comercial, como se vive actualmente, fue anunciado por uno de los ex embajadores chinos en nuestro país, cuando éste se despedía con las autoridades de Malabo, el diplomático reveló a la prensa guineana que; “el pueblo de Guinea Ecuatorial se sorprendería de los cambios que la población china presentará en los próximos días- como consecuencia de los últimos acuerdos firmados entre Malabo y Pekín-”. Cambios que se viven con el número de tiendas chinos en Malabo. El negocio chino ha arropado las calles y barrios de la ciudad capital, como se tratase de una invasión.
Los rumores con que se maneja a esta población china en Malabo, no son de un vecino bien acogido, sino de un perjudicial; un equipo de esta redacción ha acercado esos días a esta población; para conocer de cerca el alcance de los murmullos de Malabo. Nuestro acercamiento no ha sido de meros espectadores a las actividades de nuestros vecinos; sino por una parte, identificar las principales actividades que esta población está realizando actualmente en el país, y por otra, aclarar los posibles susurros que ciertos ciudadanos están manejando a lo largo de esos últimos meses. Entre consultas y charlas; conversamos con más de ochenta y tres (83) responsables de establecimientos comerciales chinos de la ciudad, entre ellos, representantes y dueños absolutos de los negocios de esos en Malabo.
Con ésta población asiática, identificamos alrededor de seis (6) actividades comerciales; que los chinos están empeñados en el país; la confirmación de algunos rumores, y por cierto interesar las razones por las que algunos están más interesados en una actividad que en otra; después hemos entrevistado directamente con algunos comerciantes nacionales, sobre todo los que coinciden en las actividades comerciales con los chinos…etc.
Las impresiones recavadas en cada caso son las siguientes: El chino o más bien asiático en Malabo está presente en actividades comerciales de tiendas de diferentes usos domésticos, en las pequeñas clínicas y farmacias, en restaurantes y bares, en los laboratorios de fotos, en la reparación de teléfonos, y sin olvidar que hay dos o tres residencias fingidas que posiblemente se costea el sexo…etc. Son entre otros los diferentes establecimientos que hemos identificado y dedicado a esa población china – asiática en nuestro recorrido.
Durante el camino de descubrimiento de las razones por las cuales el chino viene a África a hacer negocios, y concretamente a Guinea Ecuatorial: son principalmente diferentes, los testimonios recavados entre ellos son las siguientes: más de la mitad, coinciden que es por el “ambiente y la tranquilidad que se vive en el país, ya que la forma de gobernabilidad existente en Guinea Ecuatorial, es muy parecida a la de China”; otro grupo asegura que es por “el interés del español”, ya que dicen que regresar a china hablando bien el español es empleo seguro. Preguntado sobre ese particular del por qué no elegir España, o algún país latino para ese proyecto del español; en esta pregunta, hemos encontrado respuestas diferentes, según se entendía, cada cual daba la respuesta a su forma y por seguro por el modo de concebirla: algunos afirmaron que optar por España o latino América “requiere mucho dinero…, exige muchos papeles…, ya hay muchos chinos en España y en latino América etc.” Por una parte.
Y por otra, los asiáticos que llegaron en nuestro país en la década de los años 80 y 90 aproximadamente, estuvieron en Guinea Ecuatorial observando el negocio y la producción nacional; estudiando las necesidades que había en la nación, razón por la que se inclinaron al principio y en las cabeceras provinciales del país, a la comercialización de medicamentos de su producción; fármacos que en aquellos tiempos (1986– 1997), tuvieron una consideración importante en Guinea; conocido como “medicina China”. La medicina china invadió las comunidades, las farmacias y clínicas de Guinea Ecuatorial; pero cuando los nigerianos comenzaron también la importación de algunos medicamentos, algunos chinos emprendieron el negocio de Restaurantes y de bares, la comida china irrumpió igualmente a la población principalmente la de las ciudades de Bata y Malabo. Cosa que al día de hoy, ya no dan mucha importancia. Desde comienzos del año 2000, los chinos poco a poco, han abandonado el negocio de restaurantes y bares; como también se está observando la reducción de farmacias y clínicas empeñadas hace tiempo en nuestras ciudades.
En la actualidad, los chinos están más fuertes ahora, en el negocio de tiendas -objetos domésticos, laboratorios de fotos y la reparación de teléfonos. Una muestra de hacer negocios con un programa de actividades y un conocimiento de lo que necesita una población. Sin embargo, algunas comerciantes y carpinteros nacionales, aseguran que las tiendas chinas son un bloqueo para sus pequeñas actividades comerciales; “la gente se dirige mucho más a comprar muebles en las factorías chinas que encargarlos en las carpinterías como sucedía anteriormente, eso es una perdida de ingresos por parte nuestra”; mientras una comerciante guineana, nos respondió que en la actividad comercial, “cada uno vende según su suerte, nadie lleva los clientes del otro a la fuerza”,… etc.
No obstante, el chino nos pareció como el ciudadano más documentado de la ciudad; sobre todo, los que con ellos hablamos sobre si tenían la documentación en regla, ya que se supone que hacer negocios en un país requiere unas mínimas autorizaciones, LIN Xufeng – no solo nos mostró toda su documentación, sino nos citó las instituciones por donde habría que sacar dichos documentos. -quedamos sorprendidos; pero cuando, preguntamos en cada tienda ¿cuántos chinos trabajan dentro?, si encontrábamos cinco, la respuesta era, dos ó tres; -una pequeña insistencia de cómo es eso, sois cinco o seis, de repente uno se escondía, al otro rato otros desaparecían en la tienda hasta quedarse con el número presentado. Ese toque nos olió a que algo no andaba tal como se presentaban.
Sobre los rumores aclarados y que llevamos en la manga, fueron: decían en Malabo, que los chinos no llegaban por avión, sino en los contenedores, Jin Hui, un interlocutor nuestro, nos respondió que ningún hombre podía resistir ese calvario, de china a Guinea Ecuatorial viajando por barco, son tres meses; qué hombre puede aguantar en vida con tanto calor, el hambre y sed. – Que lo único que los chinos compraban en Malabo, era sólo pan, el resto de alimentos los traían de china, tampoco fue cierto. – Que entre las chinas que se encuentran en Malabo, un grupo de ellas practican la prostitución, incluso se maneja los costos para acceder a una de ellas, gran parte reconocieron haberles llegado el rumor, pero que no conocían en concreto quienes lo practican.
Sin embargo, hallamos una vivienda en la que solo vivían chicas chinas conocida como “china wooman”, cuyo interior las puertas de las habitaciones estaban marcadas con números como si fuera un hotel, las llaves las controlaba una de ellas, como responsable del local, la señorita JIN, quien preguntamos a qué se dedica en Malabo, nos dijo que trabajaba en un restaurante hace tiempo, ahora no trabaja; y sobre cuánto paga la casa, dijo más de cuatrocientos mil, y cómo conseguía dinero para pagar la casa, dijo que lo recaudaba entre las demás ocupantes de las habitaciones, que según ella, tampoco trabajaban; cuando volví a preguntar a mi interlocutora de cómo era eso, en la casa nadie trabaja pero recaudáis más de cuatrocientos mil francos para pagar la casa, mi oyente empezó a citarme nombres y teléfonos de los guineanos que le conocen y que si quería podía consultarles, “ellas no hacían nada malo, al preguntarle si le sonaba el nombre china wooman, dijo sí, pero no conocía dónde se encontraba; pero entre los teléfonos ofrecidos, sorprendimos a uno de ellos esos días sobre china wooman, cayó efectivamente que era la vivienda de la que es responsable nuestra amiga JIN.
Entre esas y demás casos que publicaremos próximamente cubrieron nuestro recorrido.•