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Por: Simeón Sopale B Representante de la OMS en Guinea Ecuatorial
Flota y flota,
Tu sombra flota sobre la ciudad con un paso ligero,
Tú flotas del bar en el bar, de discoteca en discoteca,
Con una ropa ligera,
Tú flotas a conquista
De una felicidad vana parecida a “rastro humano “.
Tu pequeño amado cuerpo, seduce y conquista,
Se lanza y se embala en un cuerpo a cuerpo perdido,
Sobre los pasos de danza de una música ligera,
flotante
Y embriagadora...
siempre en la moda.
Flota y flota,
Hubo un tiempo en el que chiquita de mi pueblo,
Flotabas sobre la ciudad, con un paso ligero,
despreocupada,
y confiada en el futuro,
la escuela y/o el matrimonio,
La llave de la felicidad era a este precio.
En una pequeña ropa escolar,
con pliegues severos,
Tus pequeños pasos en el polvo,
Resueltamente comprometidos
sobre el camino de la escuela y de lo desconocido,
afrentabas el destino,
andabas al saltitos, brincabas,
feliz de vivir en el centro de tu familia.
Flota y flota,
En la memoria de tus padres amados,
tú flotas todavía,
Entre la vergüenza, el odio y el amor,
ya que para hacer frente a esta Felicidad
a “rastro humano “,”
tú desapareces cada noche
y reapareces cada mañana
con un pequeño dinero que te clava sobre tu horca.
Tu lo ofertas con sonrisa, y esperanza,
se la toma en la dimisión, resignación
la insolencia e incluso la indiferencia.
Flota y flota,
Como el humo de tu cigarrillo,
instrumento de seducción,
Y de destrucción,
tu pequeño amado cuerpo
flota,
se consume,
y se desintegra sin gritos,
ante un mal podrido.
Tú flotas todavía,
destrozada en los gritos de una progenitura rechazada,
Ahora, tú flotas desecada
en el polvo de una mercancía sin beneficio,
Tú flotas y flotas en los paños estériles
y anónimos, llena de dolor,
En un cuerpo destrozado
por demasiado usado,
He aquí que tú esbozos bajo la tormenta
un viaje sin equipajes,
y aquí la final,
tú flotas en el fondo de un agujero perdido
sin felicidad y
en la deshonra.
Flota y flota,
Tu sombra flota sobre la ciudad
y en nuestros corazones insensibles,
Tú flotas en alguna parte,
ya que tu juventud sin riqueza a rápidamente vivida
para gotear a la vejez, y a la sabiduría.
¡Adiós chiquita de mi pueblo!
y flota para siempre en nuestras pesadillas... •
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