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Por: Dr. Francisco M. Barroso Molina
Redacción de Canarias
Es uno de los traumas mas alarmantes para la familia porque el niño llora desconsoladamente sin haber sufrido una caída ni otro trauma, tratan de calmarlo pero continúa con el llanto sobre todo si lo cargan y movilizan su brazo lesionado, que por supuesto desconocen el padre, la madre o quién lo conducía sostenido de la mano, que él o ella son los responsables directos del suceso.
Resulta que cuando llevamos a un menor de cinco años caminando a nuestro lado sostenido de la mano y este en un descuido resbala, o intentamos levantarlo (lo más frecuente) para ascender un peldaño en una escalera o la acera, el tironeamiento que provocamos provoca una dislocación de la articulación del codo que bloquea sus movimientos provocando intenso dolor.
Para los conocedores de anatomía humana, les informo que antes de los cinco años la cabeza del radio (huero del antebrazo) no está totalmente desarrollada, a nivel del codo, este hueso esta fijado al otro hueso del antebrazo, el cúbito, por un ligamento, el que a un tironeamiento violento del antebrazo provocador de un deslizamiento del radio, como la cabeza de este hueso no está desarrollada se desliza fuera de esta, provocando una dislocación o luxación, que bloquea el movimiento de prono supinación, o sea el de rotación de la mano y antebrazo.
Esta dramática situación tiene una solución “súbita y elegante” como expresara mi profesor de Ortopedia y Traumatología Julio Martínez Páez (e.p.d), porque al llegar a un traumatólogo experimentado y conocedor de la afección, con una simple manipulación de pronosupunación resuelve el problema.
Vale señalar para que no nos señalen una omisión, nuestros hermanos médicos internos recién llegados nuestra Patria, los cuales recibieron excelente docencia en el Centro Internacional de Ortopedia y Traumatología “Frank País” por el profesor Rodrigo Álvarez Cambras. La luxación de la cabeza del radio, o codo tironeado pueden provocársela también los lactantes cuando sosteniéndose con una mano en la baranda de la cuna, se dejan caer, o cuando jugando un párvulo tira con violencia a otro de la mano.
Otra cosa, el codo tironeado, no deja secuelas, aunque se repita varias veces, cuando la cabeza radial se desarrolla nunca más se repite.•
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