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EL PRESIDENTE DE LA GACETA ESCRIBE

"Cosas que me ocurren"
Aquí estamos, Moisés....

Por: Agustín Nze Nfumu
Presidente del Consejo de Administración de "La Gaceta de Guinea Ecuatorial"
Embajador de la República de Guinea Ecuatorial en Gran Bretaña

Eran las 20.05 horas de aquel lunes, 3 de abril del 2006, me encontraba en mi casa siguiendo, como en la mayoría de las veces desde que estoy en Londres, la televisión Española Internacional, por aquello de “no perder costumbre”.
El domingo, 2 de abril, había mantenido una larga sesión con la colonia guineoecuatoriana residentes en Gran Bretaña, en la sala de reuniones de la Embajada, para darle el toque final a los Estatutos de la Asociación de Súbditos Guineoecuatorianos en el Reino Unido, en anagrama ASOGERU y se habían elegidos sus primeros dirigentes. La sesión se había caracterizado por la unánime voluntad de nuestros ciudadanos en este país de constituir un grupo solidario y compenetrado para afrontar los retos que supone la convivencia con la sociedad británica y las demás comunidades inmigrantes que se han fijado como objetivo sacar el máximo provecho a las ventajas de la multiculturalidad que ofrece la vida en esta gran metrópolis.
Me encontraba tanto más satisfecho cuanto, con el mismo espíritu demostrado en aquellos primeros días de abril de 2005, pasando por las celebraciones del 5 de junio y el 12 de octubre, en que demostraron con hechos su firme propósito de hacer una sociedad guineoecuatoriana unida y cohesionada dentro de la riqueza de su “multi-etnicidad”, acudiendo entusiasta y masivamente a todos los actos que honraban a su País, los miembros de la colonia habían hecho gala de su nacionalismo positivo, constituyendo una asociación cuyos estatutos les llamaban a erradicar planteamientos políticos y de confrontación partidistas, estar en sintonía con los esfuerzos de desarrollo emprendidos por el Gobierno en el país, comprometerse a mantener en alto el nombre y dignidad de Guinea Ecuatorial y, finalmente, contribuir con sus esfuerzos al fomento del entendimiento e intercambios entre Guinea Ecuatorial y el país donde residen, contando para ello, con los planteamientos del Gobierno en materia de colaboración y desarrollo.
Digo que me sentía particularmente satisfecho porque vi, por primera vez, que guineoecuatorianos de todos los orígenes, sexos y etnias se mostraban dispuestos a unir esfuerzos para constituir una agrupación que desterraba diferencias políticas, étnicas y regionales y que realzaba la condición indivisible e inegociable de su guineoecuatorianidad.
Me impresionó más favorablemente la frase que dijo uno de ellos cuando, con la diafanidad de la sinceridad, dijo en un momento de los comentarios sobre la reunión aquello de: “todos los que nos encontramos aquí en Londres hemos venido a buscar trabajo y abrirnos paso en esta sociedad de oportunidades, para labrarnos un futuro y sacar adelante a nuestros hijos y sobre todo, regresar a nuestro país, Guinea Ecuatorial, “con algo en las manos” y así contribuir al esfuerzo de desarrollo que se está realizando actualmente allí… no somos ni queremos ser lideres políticos. Dejamos la política para los que saben hacerla y aquellos que, sin saberla hacer, solo ven en ella su salida adelante, aunque respetamos las razones y derecho que tiene cada uno en su vida, para orientarla de una u otra manera”…
Me encontraba así “pasando la película” de lo acaecido el día anterior y se me presentaban las imágenes de los jovencitos, casi desconocidos, que fueron elegidos para dirigir la Asociación. Veía cómo, contra todo pronóstico, Domiciano Abeso era elegido Presidente, Oscar Hidalgo, Secretario; Deogracias Mokuy, Tesorero; Jovita Guimares, Vocal de Asuntos Sociales; Valeriano Eteo, Vocal de Cooperación y Relaciones con otras Asociaciones; Francisca Masoko, Vocal para Cultura y Paloma Andome, Vocal para Educación.
Cuando, terminado el acto, con esa elección de sus dirigentes, el Primer Secretario de la Embajada, Rodolfo Burgos y yo, nos retiramos a un definitivo 2 plano para que los nuevos dirigentes de la Asociación iniciaran su andadura por la senda de lo apolítico, cultural, social y de integración , para así hacer notar la presencia y orgullo guineoecuatoriano en esta gran comunidad de comunidades, nos sentimos satisfechos y nos alegramos de haber descubierto que, en contra de todo pronostico y estereotipos, ecuatoguineanos, en el exterior podían poner de lado la diatriba política y emprender la reivindicación de su orgullo patrio y su merecido lugar dentro de otras comunidades con las que les ha tocado compartir la hospitalidad multiforme de Gran Bretaña.
Eran las 20.00 horas, como decía, y estaba repasando en mi mente la película de esos emocionante hechos del día anterior, cuando sonó el teléfono.
Al otro lado escuché la voz de Mary Cruz Bueriberi, guineoecuatoriana, miembro de la pequeña comunidad de nuestro país en esta isla.
Muy cortésmente, saludó al “Sr. Embajador”, como normalmente me dicen todos los compatriotas aquí en Londres, preguntó por la familia y todas esas palabras de introducción que impone la sociedad “de las buenas costumbres” para ese tipo de ocasiones. Yo correspondí con las mismas formulas de cortesía y afecto.
Lo que vino después nos tiene sumidos a todos en la más absoluta confusión y consternación.
Tras explicarme un tema puntual de documento a tramitar en la Embajada, Mary Cruz me dijo:
- Sr. Embajador, no sé si se habrá enterado del caso de un chico guineoecuatoriano encontrado muerto en una estación de tren de Londres-
Lógicamente, le dije que no, porque no estaba enterado.
- Pues sí, continuó- he estado hablando hace unos minutos con unas chicas guineocuatorianas que viven aquí en Londres pero que usted no conoce todavía, porque no han estado en la Embajada ni frecuentan la comunidad, quienes me han hecho, saber entre llantos, la pérdida de su hermano, Moisés Segundo Rope Loka. -
Ante mi sorpresa, traducida en un grito de angustia, Mary Cruz siguió diciendo que el chico era un muchacho de unos 29 – 30 años que estaba estudiando en la London Metropolitan University e iba a graduarse este próximo mes de junio.
Me sorprendió saber que los hechos habían ocurrido en la mañana del sábado, día 1 de abril y que, según la versión de los agentes de policía que se personaron en el domicilio de las hermanas a comunicarles la trágica y horrorosa noticia, a las 12.30 del mismo día, el cuerpo de su hermano había sido encontrado a las 7.30 de la mañana. Las chicas se quejaban de que, desde el día 1º cuando, supuestamente, encontraron el cadáver de Moisés, no solo la policía no había vuelto a decirles nada, sino que ni siquiera les habían llevado a identificar el cadáver (trámite que se sabe que debe ser de lo más prioritario en casos así).
Agárrense, porque viene ahora el torrente de irregularidades y actitudes extrañas de todas autoridades altas, medias y pequeñas de éste país que, como todo el occidente, proclama a bombo y platillo, su “firme compromiso por el respeto de los derechos humanos, el respeto de la diferencia y la tolerancia multirracial y pluricultural”.
Tocado en mi espíritu de solidaridad fraternal- guineoecuatoriana y el hecho de la responsabilidad institucional que la Embajada tiene en materia de protección de los súbditos de su país en el país de misión, obvié, por irrelevantes, las razones por las que esos hermanos, originarios de nuestro Bahó de Bioko Norte, sangre de nuestra sangre guineoecuatoriana, habían preferidos mantenerse apartados de nosotros e ignorar a la Embajada durante un año y me dispuse a cumplir con mi obligación de sangre y tierra así como mi cometido profesional de representante diplomático. Sobre todo, para dejar firme que ningún guineoecuatoriano, a partir del establecimiento de la Embajada y de esta acción de solidaridad y de recuperación del calor patrio que se ha iniciado entorno a la comunidad ecuatoguineana aquí en el Reino Unido, volverá a sufrir atropello alguno o vivir una situación difícil sin que todos le tendamos la mano solidaria de hijos de una Guinea Ecuatorial, de guineoecuatorianos unidos.
Realicé inmediatamente unas llamadas para que los responsables se encargaran de informar de ello a toda la colonia y que una acción de solidaridad se iniciara a su nivel, a nivel de la recién creada ASOGERU.
Por la Embajada, se informé del caso al Primer Secretario, Rodolfo Burgos, y le encargué, en su calidad de responsable de Asuntos Consulares, tomara cartas en el asunto y que, al día siguiente, 4 de abril, se personara en la residencia de la familia a presentarles, primero las condolencias y solidaridad de la Embajada, y saber más sobre el tema.
Así fue y así lo hizo.
Para no escribir una especie de novela interminable (pues el caso es para un guión de película) paso a la sucesión rápida de los hechos:
Descubrimos que el padre había venido de Barcelona al día siguiente, o sea, día 2 de abril, para hundirse en la misma consternación que sus hijas por la indiferencia, lasitud y completa falta de interés de que era objeto el tema de la pérdida de su ser querido.
INCOMPLESIBLES NEGLIGENCIAS Y SOSPECHOSAS INEXACTITUDES
A lo largo del caso, que nos lleva del día 1º hasta la fecha de hoy 27 de abril, en que escribo estas líneas, se ha producido situaciones realmente extrañas, que dan mucho qué pensar y llenan las mentes de preguntas sin respuestas o de respuestas lógicas pero no dadas:
1º) Los policías que se presentaron en la casa de la familia, lo hicieron 7 horas después de “haber encontrado el cuerpo de Moisés” ¿Por qué esperar tanto tiempo, cuando lo más lógico es que sea este trámite uno de los primeros, si no inmediato?.
2º) Sin analizar ni estudiar el caso, avanzaron la idea de un suicidio cuando, supuestamente, solo encontraron el cuerpo y nadie ni nada (documento, carta, etc.) les orientó hacia tal conclusión.
3º) El caso se produce en Ponders End Station y son dos policías de la zona los que se presentan el día 1º de abril a dar la noticia a la familia. Sin embargo, dos días después, el día 4 de abril, cuando el Primer Secretario de la Embajada se presenta en el lugar, y empiezan las insistencias para que se haga algo, resulta que un tal DAVE HUMPREYS, Agente de policía del puesto de KING CROSS (una zona diferente y lejana), irrumpe en el escenario diciendo que es el que se responsabiliza del tema, y lo que es más curioso, no parece estar al corriente de nada pues procede a avanzar informaciones y deducciones contrarias a las que les fueran dadas a la familia por los primeros policías.
4º) El cuerpo es confiado a la oficina del CORONER (que no es un militar sino FORENSE-así le dicen los ingleses.) del HORNSEY MORTUARY para una supuesta autopsia. Un tal Steve GREEN se encarga del caso. Burgos, el Primer Secretario, habla con él los día 5 y 6 y deja caer sin mucha seguridad que “el cuerpo presenta varias injures” ocasionadas, posiblemente antes del atropello; pero unos días después dice no haber emitido un informe.
5º) La familia, la Embajada y la representación de la Asociación de guineoecuatorianos, no pueden ver el cadáver; hasta el extremo de que se tuvo que suspender el velatorio, pues no se podía velar sin cuerpo.
6º) Después de insistir sin que se le haga caso, la familia es “llevada” a ver el cadáver solamente el lunes 24 de abril, para “identificarlo”. !!! 24 días después!!!.
Mientras tanto, son llevados a derecha e izquierda, “we will come back to you”, es lo que reciben como respuesta casi sistemática en todos despachos y teléfonos que contactan, y nadie les devuelve la llamada ni les contacta.
26 días después, una familia sigue sin saber por qué todas sus esperanzas e ilusiones se han hundido en las tinieblas de la muerte y olvido, sin que eso parezca preocupar a los grandes defensores de los derechos humanos como es la sociedad británica.
Y la Embajada tampoco comprende:
a) El 4 de abril, tras las primeras informaciones y sospechas de que algo no estaba funcionando bien en torno al tema de la muerte del joven Rope Loka, y siguiendo con estricto respeto de la ética diplomática, mediante nota verbal nº 051/06, la Embajada informó al Foreign and Commonwealth Office, (Ministerio británico de Asuntos Exteriores) del hecho y añadió su preocupación así como… !!” Ask the Foreign and Commonwealth Office to contact the British Transport Police regarding the matter and to establish the responsibilities of the death of Moise Rope Loka” para continuar diciendo que “ the Embassy would like to be informed at all time about the enquiries made, so Mr. Rope Loka’s family and the Government of Equatorial Guinea are also informed”… Hoy es día 27 de abril, no ha recibido la Embajada respuesta del muy honorable y metódico Foreign Office.
b) El día 18 de abril fui, como Embajador, recibido en audiencia por el Sr. Ian Pearson, Ministro de Comercio e Industria. Al margen del bonito memorandum que le llevé para hacerle ver las posibilidades de inversión que ofrece Guinea Ecuatorial así como la intención de mi Gobierno de ver reforzadas las relaciones comerciales entre ambos países, pareció poner más interés en el aspecto de los derechos humanos en nuestro País, aspectos que le fui contestando amable pero firmemente. Me largó la misma y consabida letanía de la especial atención y prioridad que su país concede al respeto de los derechos humanos.
Cogiendo el hilo y nadando en la ola en la que él mismo nos había arrastrado, al día siguiente, 19 de abril, (19 días después de la muerte de Moisés) le puse una atenta carta sobre el tema, rogando, desde luego con toda la amabilidad de que se puede ser capaz en un caso semejante, su intervención para esclarecer este luctuoso caso y le añadí “The family of the victim has contacted the Embassy; they believe that British Police are not doing enough to clarify the case because they are dealing with the death of a black person”… “I look forward to hear from you and your department soon”.
El “soon” sigue sin producirse hasta hoy, 27 de abril 2006.
c) Personalmente, he contactado a la oficina de la INDEPENDENT POLICE COMPLAINT COMMISSION, METROPOLITAN POLICE HIGH COMMISSION, INQUEST COMMISSION, LA OFICINA DEL FORENSE, hasta el Departamento de África Central del Foreign Office, sin respuesta…
d) Cuando, durante los primeros cinco días, preguntaba por los dos conductores de tren implicados en el tema, para que se pudiera escuchar su testimonio, la respuesta invariable recibida fue “LOS DOS ESTAN ENFERMOS”…. Muy propio de una película de dibujos animados.
e) Los registros de las cámaras de seguridad de la estación donde ocurrieron los hechos están, muy curiosamente, perdidos en un mar de despachos y salas técnicas, que, 26 días después, hacen que no se hayan podido visionar.
f) La policía dice ser incapaz de encontrar a una tal Marta, una chica española blanca (gallega) con la que Moisés salía y con la que se citó a la 1 de la madrugada del mismo sábado (según un mensaje escrito que fue encontrado en su teléfono móvil).
Así van, pues, las cosas en esta gran metrópolis, ciudad de las buenas maneras, del derecho y del saber hacer; donde un cuerpo negro joven y lleno de ilusiones yace en un frío deposito, sin saber cómo decirnos a los que sí sentimos el dolor de su muerte, qué le pasó aquella ya memorable y triste madrugada del 1 de abril del 2006.
¿ Y si hubiera sido un joven cuerpo blanco de 30 años el que se encontrara en la morgue de Guinea Ecuatorial y sus padres mendigando una simple explicación a su tragedia y desesperación…Y si…
Por otro lado, los guineoecuatorianos residentes en Gran Bretaña, los padres y hermanos de Moisés dicen haber comprendido algo muy importante en estos dos casos que han ocurrido en un año, (el de Diana- un joven de padre español y de madre guineoecuatoriana que murió en junio 2005- y el de Moisés), que nada sustituye la tierra de uno.
Todos (o la mayoría) tienen pasaportes y nacionalidad españoles, pero como Diana y Moisés, descubren de repente que dicha nacionalidad, para ciertas situaciones es mero trámite sin grandes consecuencias ni ventajas.
La Embajada de España en Londres se ha negado a intervenir en el caso de Moisés Segundo Rope Loka, nacido de padres bubis en España, inscrito en registros españoles y con pasaporte español… menos mal que para Moisés y Diana, nuestra constitución estipula como vinculo de nacionalidad la sangre.
Es esa sangre la que hoy llora a Moisés, la que se congregó en la casa de los padres el día 8 de abril a dar calor y amor y a consolarles. Es esa sangre la que manifiesta su disgusto y grita su denuncia ante esta injusta muerte y pide justicia.
Es la sangre guineoecuatoriana que circula por las venas de los guineoecuatoriano residentes en este lejano país, a miles de kilómetros de Bioko, Rebola, Mikomeseng, Bata, Corisco, o Anobón, la que se ha sublevado contra la injusticia y la impunidad con que quieren otras personas silenciar la muerte de Moisés Segundo, que hoy tiene como apellidos Rope, Nguema, Oko, Ikaka y Buanga…
Y esas cosas ocurren, aunque cueste admitirlas.•


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